Si el primer episodio de Pluribus es sorprendente en muchos aspectos, el episodio 2 también lo es, pero de distinta manera. A través de la extensa hora de duración, la historia avanza, pero lejos de dar respuesta a las preguntas planteadas en el estreno, se formulan otras nuevas.

ATENCIÓN, SPOILERS: Este artículo contiene detalles del episodio 2 de Pluribus

La impactante revelación de que ahora la población mundial es un todo, salvo unas cuantas personas, incluyendo a Carol (Rhea Seehorn), marca el inicio de este primer capítulo. Bajo el título «La Pirata», el episodio 2 de Pluribus comienza centrándose en Zosia (Karolina Wydra), una mujer que se encuentra en Tánger. Caminando sin un rumbo aparente, Zosia se encuentra un coche accidentado, procediendo a continuación a rescatar un cuerpo de su interior. Al tener dificultades para hacerlo, inmediatamente llega un camión, cuyo conductor le echa una mano, transportando ambos el cadáver hacia el vehículo. Al igual que se vio en el capítulo 1, mucha gente no sobrevivió a la infección, pereciendo en el proceso de reconversión, como le sucedió a la esposa de Carol, Helen.

Tras ayudar, Zosia se monta en una moto y se dirige al aeropuerto, esperándole allí un avión que ella misma se encarga de pilotar posteriormente. Todo esto pone de manifiesto que ahora casi el cien por cien de la población sabe de todo y es capaz de hacer cualquier cosa. ¿Por qué? Pues por el simple hecho de que las personas están conectadas entre sí, compartiendo entre ellos conocimientos. Además, también llama la atención que no hace falta que se comuniquen verbalmente, dado que lo que piensa uno se transmite al resto.

Carol no acepta la nueva realidad en el episodio 2 de Pluribus

Carol busca respuestas en Pluribus
Apple TV

En estos dos primeros episodios de la serie de Apple TV, se plantean muchas cuestiones que llevan a una reflexión profunda. La principal es cómo nos sentiríamos si estuviésemos en la tesitura de Carol y cómo asimilaríamos que ahora todos los que están a nuestro alrededor son en apariencia los mismos, pero en realidad no lo son.

Carol no comulga con esta situación, pues le hace sentirse incómoda. Cualquiera sabe de ella y de sus intimidades, ya que antes de morir, Helen transmitió sus recuerdos a la mente colectiva. Esta es una de las dudas que plantea Pluribus, pues esa especie de mutación genética ha privado a cada una de las personas de su privacidad e incluso de lo que las hace especiales. Ahora, son sujetos al servicio del colectivo, actuando como si de robots se tratase, respondiendo incluso en muchas ocasiones simultáneamente lo mismo.

En el episodio 2 de Pluribus, Carol sigue consternada, como no puede ser de otra forma por la muerte de Helen. El primer paso del duelo pasa por enterrarla en el jardín trasero de su casa, pero tiene dificultades para ello dada la dureza del terreno. A todo esto, Carol está siendo vigilada en todo momento por el colectivo, decidiendo enviar a Zosia para ayudarla. Lo más llamativo de todo es que la mujer tiene un rostro conocido para Carol, pareciéndose a uno de los personajes de sus novelas. Se supone que es para que Carol sea mucho más receptiva, aunque en realidad no surte el efecto deseado.

La hostilidad afecta la población mundial

Algo que hay que recalcar del episodio 2 de Pluribus es que los humanos tienen ahora un punto débil. No son capaces de asimilar el enfrentamiento y la hostilidad, tal y como comprueba Carol en primera persona. Mientras mantiene una conversación con Zosia, en un momento determinado, Carol se pone nerviosa y la empuja, quedando esta paralizada y con ella el resto de la población. Sin embargo, lo más grave es que cada vez que esto sucede, algunos mueren, pues son incapaces de volver a unirse al colectivo.

Después de comprobar esto, Carol opta por pedir reunirse con las otras doce personas que son inmunes. El objetivo es tomar una determinación sobre lo que está ocurriendo y ver si hay alguna forma de revertir ese estado del grueso de la población mundial.

Bilbao es el punto de encuentro elegido para llevar a cabo la cumbre, aunque solo acuden algunos de los inmunes. De forma sorprendente, estos no están tan incómodos con la nueva realidad como Carol, llevándose incluso a las familias con ellos, pese a que todos han sucumbido a la mutación genética.

Durante dicha reunión, Carol acaba exaltándose, causando de nuevo una crisis que se vuelve a saldar con millones de muertos. Esto provoca que al día siguiente, todos los inmunes que habían asistido al encuentro decidan marcharse, menos uno. Diabaté (Samba Schutte) es el único que se queda para conversar con Carol, todo para pedirle permiso para llevarse a Zosia a Las Vegas.

El final plantea algunas dudas

Karolina Wydra como Zosia en el episodio 2 de Pluribus
Apple TV

Este personaje, al igual que el resto de inmunes, no tiene mayor problema con todo lo que está ocurriendo, viéndolo como una oportunidad para sentirse como alguien privilegiado al que le conceden todos los deseos.

Por lo que sea, Zosia ha sido designada como la acompañante de Carol, por lo que necesita la aprobación de esta para ir con Diabaté a la ciudad perteneciente al estado de Nevada. Evidentemente, Carol sigue sin salir de su asombro, básicamente porque el mundo se va al garete y a nadie excepto a ella parece importarle. Con ello, Carol le dice a Zosia que si se quiere ir con Diabaté, que lo haga, a lo que esta contesta que tiene que tener su permiso explícito, pues no pueden elegir entre ambos.

El punto es que los “pluribus”, por llamarlos de alguna forma, no quieren ningún tipo de conflicto entre los inmunes. Misteriosamente, los agasajan y les dan todo lo que pidan, pero no hay que olvidar que su intención es introducir a los que quedan en la red colectiva.

Finalmente, mientras Carol se prepara para volver a su casa y ve cómo Zosia y Diabaté se suben al Air Force One para ir a Las Vegas, cambia repentinamente de opinión. Se baja de su avión para ir con ellos, siendo una incógnita cuál es su plan a partir de ahora.

Reflexión sobre el episodio 2 de Pluribus

Habiendo por delante todavía siete episodios de esta primer temporada, da la sensación de que Pluribus va a seguir sorprendiendo. Aunque por ahora la humanidad parece haber evolucionado para mejor, el hecho de querer convertir a Carol y al resto de los inmunes en parte de la mente colectiva no indica nada bueno.

Queda mucha tela por cortar, pero hasta el mensaje que parece querer transmitir la serie es que el mundo necesita distintos puntos de vista. Al final de los créditos de cada episodio se lee: “Esta serie fue hecha por humanos”, refiriéndose claramente a la IA.

En Pluribus, los humanos parecen actuar como una IA, sabiéndolo todo y brindando todas las respuestas. Sin embargo, ese pensamiento único hace que las personas carezcan de su propia personalidad, que es lo que al fin y al cabo nos hace especiales.