Más allá del incendio del Black Spot, el episodio 7 de IT: Bienvenidos a Derry cuenta con un final muy perturbador. El general Shaw toma una decisión totalmente ilógica que pone en grave peligro a la población de Maine, desvelándose que su intención nunca fue controlar a Pennywise.
ATENCIÓN, SPOILERS: Este artículo contiene detalles del final del episodio 7 de IT: Bienvenidos a Derry
A lo largo de toda la temporada de IT: Bienvenidos a Derry, uno de los focos ha estado puesto en los militares y en su afán por dar con Pennywise. Es por ello que tienen a Dick Hallorann intentando encontrar el monstruo y es lo que les lleva a sufrir un infierno en las alcantarillas en el episodio 5.
Hasta el capítulo de esta semana, el general Shaw sostenía ante el propio Hallorann y Leroy que el objetivo era controlar a la entidad para tener un arma en el contexto de una guerra. Ese plan ya era de por sí de lo más descabellado, sobre todo porque Eso no es algo que se vaya a dejar dominar. Los nativos americanos ya intentaron detenerlo y lo máximo que consiguieron fue contenerlo en el bosque al enterrar fragmentos de la estrella en la que la criatura llegó a la Tierra.
Hallorann es cómplice inconscientemente

Dick está intentando lidiar con el ruido de los espíritus que ve a raíz de que la entidad le obligase a abrir su caja mental. Durante el incendio del Black Spot, Hallorann saca fuerzas de flaqueza para salvar a todos los que puede, mientras las almas de los muertos le atormentan, al igual que hace Pennywise. Sin embargo, allí también está Sesqui, la gran jefa guerrera que persiguió a Eso hace cientos de años y cuya hija, Necani, fue la que ideó la cárcel de la entidad para que no hiciese daño a nadie.
Después de ayudar a Hallorann a sacar a Will, Ronnie y Hank del Black Spot, el espíritu de Sesqui le guía hasta uno de los fragmentos de estrella. Esto es un poco extraño, pues no se entiende muy bien porqué la mujer ayudaría a desenterrar uno de los pilares que mantienen confinado a Eso.
A la espera de una explicación que posiblemente brinde el episodio final de la temporada, lo cierto es que Hallorann comete un tremendo error al guiar a los militares hasta la localización del fragmento.
Pese a que en un primer momento el general Shaw hace creer que solo quiere el mineral para estudiarlo, la verdad es que quiere destruirlo. La intención es liberar a Pennywise y permitirle hacer estragos no ya solo durante los ciclos, sino siempre. Shaw considera que el miedo que generará Eso en la gente del país permitirá que sean más disciplinados y obedientes. En resumidas cuentas, lo que quiere es implantar una dictadura.
Pennywise ya estaba hibernando en el final del episodio 7 de IT: Bienvenidos a Derry

El incendio del Black Spot es lo que los nativos llaman “el augurio”, siendo esto el último acto de Eso en cada uno de los ciclos. Pennywise ya estaba en estado de hibernación, pero la destrucción del fragmento por parte de los militares, alerta inmediatamente al monstruo.
Ahora es libre para moverse por cualquier lugar de Derry y su primera parada es la casa de los Hanlon, donde sorprende a Will. El joven está al teléfono hablando con Ronnie, cuando de repente la voz de esta se transforma lentamente en la de Pennywise, quien al girar la cámara está detrás de Will subido a la nevera. Aunque es uno de los momentos más terroríficos de la temporada, Will le dice al payaso que no le tiene miedo, pero cuando Eso abre la boca, el hijo de Leroy y Charlotte se queda con los ojos en blanco al mirar las tres luces del interior del monstruo. Es lo mismo que le había sucedido minutos antes a Ingrid, estando por verse qué implicaciones tiene para ellos.
Con este final del episodio 7 de IT en el que Pennywise queda libre, está claro que sembrará el caos hasta que se encuentre la manera de encerrarlo de nuevo, al menos otros 27 años.
