Daredevil: Born Again ha llegado al final de su temporada 2 con un episodio magnético y trepidante, el cual ofrece algunos de los mejores momentos de la serie.
ATENCIÓN, SPOILERS: Este artículo contiene detalles del episodio 8 de la temporada 2 de Daredevil: Born Again
Bajo el título «La Cruz del Sur», el último capítulo de la temporada 2 de Born Again es posiblemente uno de los mejores, no solo ya de la serie de Disney+, sino también de la época de Netflix. Un episodio de lo más intenso donde se puede ver a Matt en su faceta de abogado y justiciero, sacando lo mejor de sí en ambos casos. Todo para conseguir por fin derrocar a Fisk, quien en este episodio 8 pierde la alcaldía de Nueva York, pero no sin antes mostrar su lado más salvaje, pudiendo verle completamente desatado.
Después de los acontecimientos del séptimo episodio, que concluyó con Matt herido tras ser atacado por la AVTF, el juicio a Karen continúa sin que él llegue a tiempo. Esto se debe a que Matt está siendo curado por Jessica de un disparo en la pierna, trazando mientras ambos un plan para poner fin al reinado del terror de Fisk.
Matt ejecuta un plan maestro en el episodio 8 de la temporada 2 de Daredevil: Born Again
Cojo y magullado, Matt llega al juzgado, teniendo un plan para exponer públicamente a Fisk. Para ello, sorprendentemente, cita al alcalde como testigo, teniendo esto como fin mostrar una prueba irrefutable de las prácticas criminales de Fisk.
A todas luces, el alcalde accede a declarar porque es consciente de que tiene comprado al fiscal Hochberg y al tribunal, quedando esto patente por la forma de actuar totalmente parcial de la jueza Waters, aceptando esta todas las protestas del fiscal. Sin embargo, Matt se guarda un as bajo la manga, llevando a Fisk por el camino que él quiere al preguntarle quién hundió el Northern Star. Matt le pregunta al alcalde si fue Daredevil quien lo hizo, respondiendo Fisk que las pruebas indican que sí.
“No, qué va, las pruebas no dicen eso”, argumentando Matt que la única prueba presentada es el testimonio del agente Powell, quien es un empleado suyo y, por tanto, carece de validez. Lo mismo sucede con Hochberg, al que también tacha de alguien que está bajo la influencia de Fisk, lo que hace que el propio fiscal proteste por tal afirmación. No obstante, para sorpresa de la sala, la jueza decide por primera vez denegar dicha propuesta, comprendiendo que ya se está yendo demasiado lejos. Waters decide posicionarse del lado de la justicia, siendo plenamente consciente de que ha estado rompiendo los principios básicos de esta.
Con la jueza alineada del lado de la verdad, Matt lanza la bomba, presentando el testimonio en video de Kristofi, el primer oficial del Northern Star al que Buck ya se encargó de matar. El caso es que antes de que eso sucediese, Kirsten ya le había tomado declaración, siendo este el principio del fin de Fisk.

“Soy Daredevil”
Pese a los intentos desesperados del fiscal para que la prueba se invalide, la jueza la da como buena y, como consecuencia de ello, se muestra en la sala. El testimonio de Kristofi relata que Daredevil, aunque estuvo en el barco, no tuvo nada que ver con el hundimiento de este, sino que fue el capitán quien se encargó de hacerlo por orden de Fisk en caso de que les abordasen, todo debido a las armas ilegales que transportaban.
La sala es un clamor, la jueza pide orden y el fiscal intenta desacreditar el testimonio de Kristofi porque no está presente en la sala. Hochberg argumenta que dicho testimonio es irrelevante a no ser que pueda corroborarlo alguien que estuviese en el barco.
“Y es justo lo que pretendo hacer”, dice Matt, quien sigue con su hoja de ruta previamente trazada. En esas aparece la gobernadora McCaffrey junto a Jessica, esperando ambas al siguiente movimiento de Matt. Y este no es otra cosa que revelarse públicamente como Daredevil con el fin de dar fe de testimonio de Kristofi sobre el hundimiento del Northern Star.
Ante las abrumadoras pruebas, independientemente de que Matt sea Daredevil o no, la jueza Waters absuelve a Karen. A la salida de la sala, McCaffrey le comunica a Fisk que el fiscal general ha presentado cargos contra él por todo lo que ha hecho, pero este se niega a dimitir.
A la salida del juzgado, Matt confronta a Fisk, diciéndole que ha perdido la ciudad. “No he perdido nada”, afirma este, pensando que se va a librar, entre otras cosas porque ha orquestado el asesinato de Matt a manos de un falso Bullseye. Por suerte, Poindexter acaba con el impostor y posteriormente dispara a Buck antes de que este pueda usar su arma.
Fisk desata toda su furia

A partir de aquí, el caos impera y el juzgado queda cerrado a cal y canto, custodiado por la AVTF para que no entre ni salga nadie. Fisk hace una declaración institucional, instando a la gente a elegir bando, cosa que hacen, aunque la mayoría se posiciona a favor de Daredevil y una Nueva York libre, en parte por BB.
El caso es que esa muchedumbre enfurecida acaba irrumpiendo en el edificio. Y todo gracias a que Cole North se vuelve contra Powell, percatándose de que es un tipo deleznable cuando intenta matar a Cherr, además de que todo este tiempo le había mentido sobre lo que sucedió con Héctor Ayala. Después de dar su merecido al perrito faldero de Fisk, North da la orden de que dejen pasar a la gente al juzgado.
El lugar se convierte en un campo de batalla, intentando llegar un gran número de personas hasta el alcalde para sacarlo de allí. Mientras tanto, Sheila le transmite a Fisk el trato que le ha ofrecido el fiscal general, siendo las condiciones que renuncie al puesto de alcalde, salga de la ciudad y, a cambio de ello, no le procesarán. No obstante, un tipo tan orgulloso como Fisk lo rechaza en primera instancia, saliendo de la sala para enfrentarse a la gente que está contra él. Sacando su lado más psicópata, Fisk se va abriendo paso golpeando y matando a todo aquel que se interpone en su camino.
A todo esto, Matt y Jessica también van noqueando a los agentes de la AVTF que todavía son afines a Fisk, llegando ambos al hall del edificio. Allí se unen a un gran grupo de personas, cuando de repente Fisk, con su traje blanco todo manchado de sangre, aparece en lo alto de las escaleras.
Matt convence a Fisk
Fiel a sus valores, Matt acaba salvando a Fisk de morir apaleado, pues a pesar de la gran fuerza que posee este, es siendo reducido por la gente. Quitándose la máscara de Daredevil, Matt hace entrar a Fisk en razón para que se rinda y acepte el trato que le han ofrecido.
Aunque inicialmente Fisk se sigue negando, Matt consigue convencerlo apelando a la redención. De esta forma, es el final de Fisk como alcalde.
Explicación al final del episodio 8 de la temporada 2 de Daredevil: Born Again

Esta segunda temporada 2 de Born Again acaba con Matt siendo arrestado durante una cita con Karen por sus actos cometidos bajo el alter ego de Daredevil. Irónicamente, el héroe acaba entre rejas y el villano, Fisk, acaba libre en una playa; se supone que en la de la isla a la que Vanessa le instó que se fueran antes de que esta muriera.
También en los minutos finales del capítulo, Luke Cage vuelve a casa con Jessica y con su hija, mientras que Poindexter acepta trabajar para el Sr. Charles y BB comienza a trabajar como periodista en el Bulletin, al igual que hizo su tío Ben Urich. No obstante, entre todas estas sorpresas, hay que remarcar que Heather se pone la máscara de Muse, adelantando que la psicóloga puede convertirse potencialmente en Lady Muse en la próxima temporada 3.
Y hablando de la nueva entrega que llegará en 2027, es una incógnita qué sucederá con Matt y cómo saldrá de la cárcel, porque lo hará. Además, algo interesante de ver en los nuevos episodios será cómo le afecta el hecho de que la gente sepa que es Daredevil.
