Alerta ámbar para Warner Bros. La taquilla del estreno de Supergirl es una decepción tanto en Norteamérica como a nivel mundial, suponiendo el primer mazazo para el nuevo DCU después de cosechar una muy buena recaudación con Superman en 2025. El filme protagonizado por Milly Alcock como Kara Zor-El ha tenido un primer fin de semana bastante discreto —por no decir preocupante— en cuanto a venta de entradas, reviviendo en el estudio los viejos fantasmas del ya extinto DCEU.

Solo llevamos dos películas del DCU comandado por James Gunn y Peter Safran, y las cosas ya se han empezado a torcer peligrosamente. Supergirl no ha convencido a la crítica y, lo que es peor, tampoco lo está haciendo con el público a tenor de la recaudación derivada de su estreno. Esto es lo que reflejan los 38 millones de dólares recaudados en Norteamérica y los 30 millones obtenidos en el resto de territorios.

Supergirl corre serio riesgo de ser un fracaso en taquilla, el primero del DCU

Un estreno mundial de 68 millones de dólares es una recaudación tremendamente escasa para una producción de 170 millones, que es el presupuesto de Supergirl sin incluir aquí el enorme presupuesto de marketing. Así pues, esta segunda película del DCU necesita, según Variety, 375 millones de dólares para encontrar el punto de equilibrio, aunque el medio apunta que, desde una fuente cercana a la película, necesitaría en torno a 300 millones para lograrlo, teniendo siempre en cuenta que los cines se quedan aproximadamente con la mitad de los ingresos.

La taquilla del estreno de Supergirl pone al DCU en alerta
Warner Bros.

Con un discreto 57% en Rotten Tomatoes por parte de los críticos y una B- en CinemaScore por parte de la audiencia saliente de las salas, Supergirl va a tener muy difícil revertir esta situación. Estamos hablando de que mientras que Superman, protagonizada por David Corenswet, logró un estreno mundial de 231 millones de dólares repartidos entre 105 millones en Norteamérica y 126 millones en el resto de territorios, la cinta dirigida por Craig Gillespie apenas ha podido rascar un tercio de esa cifra con sus 68 millones globales, dejando en evidencia la enorme brecha de interés entre ambos proyectos.

De esta forma, vuelve a quedar patente que los personajes principales tienen mucho más tirón comercial que los secundarios, tanto en el universo de DC como en el de Marvel, por más que Supergirl no sea una desconocida para el gran público. En esta ocasión, los espectadores no se han sentido atraídos por la propuesta, lastrada en parte por la fría recepción de la prensa, suponiendo el primer gran borrón para el casillero del nuevo DCU después de que Superman sí lograse convencer.

Esto añade presión al futuro del DCU

Ante un estreno tan pobre, se antoja muy difícil que Supergirl pueda llegar a ser rentable, sobre todo teniendo en cuenta el voraz calendario de estrenos que hay por delante este julio: Minions and Monsters el día 1 de julio, el live-action de Moana el 10, La Odisea de Christopher Nolan el 17 y Spider-Man: Brand New Day el 24. Es demasiada competencia en cartelera para una película que al público le está pareciendo floja, como demuestra su discreto 6,1 de media en IMDb.

De este modo, la situación pinta realmente mal para la superheroína, obligando al DCU a empezar a nadar a contracorriente de forma muy prematura. Un resultado deficiente del filme protagonizado por Alcock pondrá una presión añadida a la próxima producción de la franquicia, Clayface (que llega este 23 de octubre de 2026 con un presupuesto más ajustado de 40 millones), pero, sobre todo, hará que Superman: Man of Tomorrow cuyo estreno será 2027, se convierta en la verdadera prueba de fuego definitiva para la viabilidad de todo el universo.