Con el episodio 5 de temporada 3 de La Casa del Dragón, esta entrega de la adaptación de Fuego y Sangre supera su ecuador tornándose cada vez más oscura. Aunque suma ya varios días como reina de Poniente, Rhaenyra (Emma D’Arcy) no logra hacerse con el control de Desembarco del Rey, una ciudad sumida en el caos que promete no dar tregua a menos que la soberana tome las difíciles decisiones que, por ahora, se resiste a ejecutar.
¡Atención! A continuación, spoilers del episodio 5 temporada 3 de La Casa del Dragón
Este capítulo comienza trasladándonos a las Tierras de los Ríos, donde Criston Cole está intentando por todos los medios evitar que el ejército del Tridente liderado por Oscar Tully (Archie Barnes), junto a los Lobos del Invierno de Roderick Dustin (Tommy Flanagan), lleguen al sur para interceptar las fuerzas de los Verdes que suben desde el suroeste y converger hacia Tumbleton y Desembarco del Rey.
Consciente de su inferioridad, Cole renuncia al combate abierto y despliega una sangrienta táctica de guerrilla nocturna y quema de campamentos para desgastar a los Negros. Sin embargo, Tully demuestra una audacia militar impropia de su edad: rehusando morder el anzuelo de un enfrentamiento directo, el Lord del Tridente coordina un cerco metódico que destruye los puentes, pone trampas y acorrala a las diezmadas tropas verdes sin posibilidad de escape.
Entre estas tácticas destacan unos artilugios de hierro conocidos como patas de cuervo, los cuales las fuerzas de Tully entierran en el terreno con un doble propósito: bloquear el paso por zonas estratégicas para forzar al ejército de Cole a desplazarse por donde a ellos les conviene, y a su vez, ir diezmando progresivamente las filas enemigas.
Alicent quiere que Helaena aborte en el episodio 3×05 de ‘La Casa del Dragón’

Tras la impactante revelación en episodios anteriores de que Helaena (Phia Saban) está de nuevo embarazada —posiblemente de Aegon—, la trama introduce uno de los cambios más sustanciales con respecto a la novela de George R.R. Martin, donde este embarazo ya se había producido antes del estallido de la Danza de los Dragones.
Cuando Alicent (Olivia Cooke) se entera de este inesperado estado, insta encarecidamente a su hija a abortar mediante un preparado de hierbas elaborado por el Gran Maestre Orwyle (Kurt Egyiawan). La razón de Alicent es tan fría como lógica dentro del conflicto: si el bebé resulta ser un varón, Rhaenyra lo verá como una potencial amenaza directa a su legitimidad en el Trono de Hierro, dejando al recién nacido en una posición delicada cuanto menos.
El caso es que Helaena se niega a seguir el consejo de su madre y abortar, lo cual complica las cosas, pues más pronto que tarde su embarazo será evidente. Sin embargo, mientras tanto, Alicent intenta ocultarlo a toda costa, teniendo incluso que mentir a Lady Mysaria (Sonoya Mizuno) cuando esta pregunta por el brebaje de Orwyle. La reina viuda afirma que el tónico era en realidad para ella misma, como consecuencia de un desliz que tuvo tras el fallecimiento de Viserys.
De este modo, Alicent gana tiempo para urdir un plan, aunque las opciones son más que limitadas y peligrosas, como se ve al final de este episodio 5 de la temporada 3 de La Casa del Dragón.
La maldición de Harrenhal

La figura de Aemond Targaryen (Ewan Mitchell) atraviesa su momento más oscuro en las ruinas malditas de Harrenhal. Lo que en un principio debía ser una posición estratégica para dominar el mapa central de Poniente se ha convertido en una auténtica prisión mental para el príncipe regente. Con Vhagar en paradero desconocido, Aemond se siente sumamente vulnerable, acosado además constantemente por cazarrecompensas y asesinos enviados por los Negros.
Incapaz de gobernar con templanza o trazar una estrategia militar coherente, Aemond se ha aislado casi por completo del mundo exterior, cayendo bajo la influencia directa y manipuladora de Alys Rivers (Gayle Rankin). Al igual que ocurrió con Daemon en la segunda temporada, Alys manipula a Aemond mostrándole constantemente visiones sobre la figura de su hermano Aegon II y cuestionando su propia legitimidad. La Fortaleza de Harrenhal vuelve a hacer honor a su leyenda negra, destruyendo la cordura del joven príncipe y dejando al bando de los Verdes huérfano de un mando firme en el frente central justo cuando más lo necesitan.
El sorprendente regreso de Tyland Lannister

Uno de los giros más impactantes de este episodio 3×05 de La Casa del Dragón es la inesperada reaparición de Tyland Lannister (Jefferson Hall). Tras el brutal desastre de la Batalla del Gaznate al inicio de la temporada —donde la almirante Sharako Lohar (Abigail Thorn) lo arrojó desalmadamente por la borda con la armadura puesta para aligerar la nave—, tanto los personajes como la audiencia daban por hecho el trágico final del Consejero de la Moneda.
Sin embargo, el menor de los Lannister demuestra tener más vidas que un gato. Tyland no solo logra sobrevivir a las gélidas aguas y al peso del metal, sino que consigue reencontrarse en Reposo del Grajo con Aegon II (Tom Glynn-Carney) y Larys Strong (Matthew Needham).
Una vez reunidos, Tyland intenta convencer a Larys de marchar hacia Roca Casterly, donde podrían reorganizar las fuerzas Lannister y replegarse para luchar otro día. Sin embargo, Larys insiste en tomar el camino opuesto y navegar a través del mar para poner la máxima distancia posible. La tensión del encuentro culmina con un momento brutal cuando Aegon aprovecha la ocasión para ajusticiar a quien le había humillado en el episodio anterior, saldando cuentas pendientes antes de definir su próximo destino.
¿Quién está matando a los Capas Doradas en ‘La Casa del Dragón’?

Uno de los hilos más perturbadores del episodio es la sangrienta cacería que sufren las fuerzas del orden en la capital. Tras semanas de emboscadas aisladas en Lecho de Pulgas, la violencia escala de forma sistemática hasta culminar en la dantesca imagen de Ser Luthor Largent (Tom Cullen) y sus oficiales masacrados en lo que simula una macabra «Última Cena», acompañada de la sentencia en sangre “Un banquete para los traidores”.
Aunque en un primer momento Daemon Targaryen (Matt Smith) sospecha de una insurrección popular espontánea o de bandas locales en las calles de Desembarco del Rey, la narrativa del capítulo confirma que los hilos se mueven a más de sesenta leguas de distancia. Ormund Hightower, utilizando la infraestructura financiera de Antigua, es quien está detrás de estas células rebeldes. El objetivo del bando de Antigua no es tomar la ciudad por la fuerza de inmediato, sino pudrirla desde dentro, destruir el mayor pilar de control de Daemon y desestabilizar la autoridad de Rhaenyra.
Cabe destacar que esto no ocurre en Fuego y Sangre, por lo que es difícil vaticinar qué ocurrirá ahora con las fuerzas protectoras de Desembarco del Rey completamente diezmadas.
Rhaenyra no quiere ser una reina dura, pero tendrá que serlo

De momento, da la sensación de que Rhaenyra está pecando de cierta tibieza o falta de colmillo a la hora de gobernar. Como la propia Alicent le advirtió, quien ostenta el poder debe tomar decisiones incómodas; sin embargo, la soberana se muestra complaciente en lugar de imponer la firmeza necesaria con quienes desafían su autoridad. Sin ir más lejos, cuando Ormund tomó Ladera, Rhaenyra tuvo la oportunidad de arrasarlo todo con fuego de dragón tal y como le propuso Daemon, pero rechazó la idea para evitar la muerte de civiles inocentes.
Sin embargo, la realidad la está acorralando: ahora contempla cómo el primo de Alicent avanza de forma implacable con el objetivo de coronar a Daeron Targaryen (Benjamin Evan Ainsworth) como rey. Una amenaza que no existiría si hubiera optado por la atroz propuesta de Daemon… una opción que, a todas luces, empieza a parecer trágicamente necesaria.
Final explicado del episodio 5 de la temporada 3 de La Casa del Dragón: El intento de fuga de Alicent y Helaena

El desenlace de este episodio 3×05 nos regala uno de los momentos más tensos y claustrofóbicos de lo que llevamos de temporada. Tras ser interceptadas en primera instancia por Lady Mysaria (Sonoya Mizuno), el gran secreto que la reina viuda intentaba ocultar salta por los aires: la Gusano Blanco descubre que quien realmente está embarazada es Helaena (Phia Saban). En un desesperado intento por comprar su silencio, Alicent le asegura a Mysaria que si no le revela nada a Rhaenyra, contará con la «eterna gratitud de la Casa Hightower». Sin embargo, Mysaria abandona la estancia en absoluto silencio, dejando a Alicent sumida en la incertidumbre.
Poco después, mientras Alicent descansa en sus aposentos dando la huida por perdida, Helaena descubre de forma fortuita un pasadizo secreto oculto en las dependencias. Viendo una última oportunidad para escapar de la capital, ambas se adentran en el túnel en busca de una salida. Sin embargo, al llegar al final del pasadizo se topan con que el camino está completamente tapiado, y tampoco pueden regresar sobre sus pasos, pues el acceso por el que entraron también se ha bloqueado, dejándolas completamente atrapadas en la oscuridad de la Fortaleza Roja y sin saber muy bien cómo escaparán de esta situación, dado que también esto es una desviación del material original.
