La sensación al terminar de ver el episodio 3×06 de ‘La Casa del Dragón’ es que las cosas se están poniendo feas para ambos bandos, aunque quizá un poco más para el de Rhaenyra (Emma D’Arcy). La reina sigue sin hacerse con el control ante el avance de Ormund Hightower (James Norton), pero los Verdes también sufren un golpe devastador en sus filas: la muerte de Criston Cole (Fabien Frankel), cuyo fatal destino en La Casa del Dragón merece una explicación detallada por cómo se acaba produciendo.
¡Atención! A continuación, spoilers del episodio 6 temporada 3 de La Casa del Dragón
El universo de George R.R. Martin ya nos tiene acostumbrados a finales fatales para personajes principales. Solo en esta temporada 3 de La Casa del Dragón se ha asistido a la muerte de Jace, la cual resultó muy impactante por el modo en el que se produjo.
Sin embargo, aunque se veía venir desde hace algún tiempo por la deriva que estaba adquiriendo su arco argumental, la muerte de Criston Cole, se produce de una forma digamos que impropia para un personaje de su enjundia.
La muerte de Criston Cole en ‘La Casa del Dragón’, explicada

Ya se lo advirtió Gwayne Hightower (Freddie Fox) en el capítulo anterior: el hermano de Alicent (Olivia Cooke) insistió en que la campaña contra los rivereños encabezada por Ser Oscar Tully (Archie Barnes) era una empresa no solo difícil, sino potencialmente mortal.
Criston, llevado por su ciega fe en sí mismo y dispuesto a demostrar su valía, decidió desoír las advertencias e intentar frenar el avance enemigo hacia Ladera. Sin embargo, lejos de lograrlo, en este episodio 3×06 de ‘La Casa del Dragón’ cae de lleno en una trampa orquestada por el joven Tully —quien demuestra ser un estratega brillante— y Roderick Dustin (Tommy Flanagan).
Tras hacerles creer que el campamento rivereño había sido arrasado, las fuerzas de los Verdes se despistan ante lo que parecen decenas de cadáveres en el suelo. Es en ese momento cuando los hombres de Tully y Dustin «resucitan» para lanzar un ataque sorpresa.
Pese a que Criston logra abatir a varios soldados demostrando de nuevo su destreza con la espada, esta emboscada es solo la trampa de la trampa. Cuando creen haber superado el primer envite, Cole y los pocos supervivientes que le quedan descubren que están completamente rodeados por todos los flancos por el ejército combinado de las Tierras de los Ríos y los Lobos de Invierno.
—“¡Criston Cole, traidor, usurpador y profanador de la justicia!”, exclama Ser Oscar Tully. —“Ven a conocer tu destino”.
Tras las contundentes palabras del joven lord, Criston propone batirse en duelo contra él y Roderick Dustin, preguntándoles con altivez si al menos será una lucha reñida. Sin obtener respuesta, el Lord Comandante se prepara para combatir empuñando su espada con el pañuelo de Alicent anudado en el mango.
Un final muy alejado de la gloria que esperaba
Sin embargo, antes de que pueda dar un solo paso, una flecha disparada por Alysanne “Black Aly” Blackwood (Annie Shapero) le atraviesa de forma repentina. Apenas un segundo después, otra saeta surca el aire antes de que la hábil arquera rivereña le clave la definitiva directamente en el rostro, acabando con su vida al instante.
El humilde soldado que ascendió a Lord Comandante de la Guardia Real y posteriormente fue nombrado Mano del Rey por Aegon II (Tom Glynn-Carney) encuentra así su desenlace. Un final despojado de toda la nobleza y heroicidad que él mismo le auguraba a Gwayne en el capítulo anterior:
“No regresaré despreciado y repudiado. Soy el mejor guerrero del reino y como tal moriré: lúcido, heroico, inquebrantable y sin servir a nadie, por fin. Lo haré por mí, se compondrán canciones y hasta la reina Alicent las oirá”.
La ironía es demoledora. Aunque en el último segundo Criston Cole intenta llevar a cabo una hazaña memorable, los rivereños ni siquiera le conceden la oportunidad de luchar. Muere de la forma más fría e ingloriosa posible, consumando el fatal destino que él mismo presagiaba desde que abandonó Desembarco del Rey.
A diferencia de lo que ha ocurrido en otras ocasiones, donde el equipo de guionistas se ha tomado ciertas licencias narrativas, la muerte de Criston Cole en La Casa del Dragón es bastante fiel a la novela ‘Fuego y Sangre’. Así lo destacó recientemente Fabien Frankel durante una entrevista con The New York Times:
“En cierto modo, me siento aliviado”, declaró el actor. “Criston Cole se ha marchado como yo quería, y de una forma que honra la obra de George R.R. Martin”.
Explicación al final del episodio 6 de la temporada 3 de ‘La Casa del Dragón’

Más allá del trágico destino de Criston Cole, el episodio 3×06 de ‘La Casa del Dragón’ deja en una situación enormemente delicada a Rhaenyra Targaryen (Emma D’Arcy). La reina contempla con impotencia la ofensiva de Ormund Hightower para posicionar a Daeron Targaryen en el Trono de Hierro, recurriendo a tácticas despiadadas como la matanza sistemática de las Capas Doradas.
Ante esta oleada de violencia, los pocos guardias que quedan en la capital deciden entregar sus puestos por temor a perder la vida, dejando Desembarco del Rey completamente desprotegida. Ni siquiera la temible presencia de Daemon Targaryen (Matt Smith) logra convencerlos de permanecer en sus puestos, lo que obliga a la reina a recurrir al ejército de la Casa Velaryon, inmerso en ese momento en la caza de los piratas de la Triarquía.
Esto provoca que Alyn (Abubakar Salim) suplique a su padre que regresen a la capital para defender la Fortaleza Roja. Aunque Corlys (Steve Toussaint) se niega en primera instancia, al término del capítulo anuncia finalmente a sus hombres el retorno a Desembarco del Rey. Sin embargo, amparados por la noche, las fuerzas de las Serpientes Marinas son emboscadas por orden directa de Ormund en un ataque liderado por Ser Jon Roxton (Joplin Sibtain).
Se avecina la gran traición: Ulf y Hugh muestran sus fisuras
De forma paralela, y guardando una estrecha fidelidad a los acontecimientos de la novela ‘Fuego y Sangre’, los dos nuevos jinetes de dragón nombrados caballeros por Rhaenyra comienzan a dar los primeros pasos hacia la deserción.
Por un lado, Ulf el Blanco (Tom Bennett), acostumbrado a una vida sin reglas en el lecho de las tabernas, choca frontalmente con la rígida disciplina militar y reniega de estar bajo el mando de la corona.
Por otro lado, las dudas empiezan a carcomer a Hugh Martillo (Kieran Bew). El reproche constante de su esposa Kat (Ellora Torchia) —quien le echa en cara que la ha abandonado por reclamar a un dragón y que ya no reconoce al hombre con el que se casó— hace mella en su lealtad. Ante el primer incumplimiento de las promesas de Rhaenyra (como las tierras prometidas), la semilla de la traición hacia el bando de los Negros está servida.
El embarazo de Helaena y el pacto de Alicent: el camino hacia el Ojo de Dioses
El tramo final del episodio 3×06 nos deja además uno de los momentos más tensos y determinantes de la temporada entre Rhaenyra y Alicent La revelación de que Helaena Targaryen (Phia Saban) está embarazada cambia por completo el tablero político: un nuevo heredero varón del bando Verde representa una amenaza directa a la legitimidad de Rhaenyra, poniendo en riesgo de muerte inminente tanto a Helaena como a su futuro bebé en una capital tomada por los Negros.
Acorralada por el miedo a perder a su única hija y al nuevo recién nacido, Alicent implora a Rhaenyra que las deje huir de Desembarco del Rey para vivir en el anonimato lejos de allí. Sin embargo, la reina de los Negros se muestra inflexible e impone una condición despiadada para otorgarles la libertad: Alicent debe traicionar y entregara Aemond (Ewan Mitchell).
Esta exigencia por parte de Rhaenyra es la chispa definitiva que desatará la monumental Batalla del Ojo de Dioses sobre Harrenhal, el legendario enfrentamiento entre Daemon (a los mandos de Caraxes) y Aemond (a los mandos de Vhagar).
