‘Silo’ entra en la recta final de su temporada 3 con un episodio 7 (3×07) que demuestra que la serie de ciencia ficción de Apple TV+ tiene la capacidad de seguir añadiendo capas de complejidad a la historia. Lejos de ofrecer capítulos de trámite o de relleno, la serie siempre deja revelaciones impactantes, máxime ahora con la dualidad de líneas temporales.
¡Atención! A continuación, spoilers del episodio 7 de la temporada 3 de Silo
Titulado ‘Radio’, este séptimo episodio de la tercera entrega de la adaptación de la saga literaria de Hugh Howey comienza dejando constancia de que Robert (Common) ya sabe que la Vitamina D+ se encuentra en el suministro de agua, lo cual precipita la salida de Lukas y Kennedy hacia el Silo 17 en cuanto Juliette se entera de ello.
La intención de Juliette es que, además de rescatar a los niños del Silo 18, ambos descubran dónde exactamente está la tubería vinculada al protocolo de salvaguarda para así inhabilitarla. Ahora mismo ese es el principal objetivo: evitar que la IA decida cuándo exterminar a todos los habitantes del silo, lo cual puede ocurrir en cualquier momento en que se contravengan las reglas del Pacto.
El caso es que El Algoritmo, tal cual promulgó en el episodio anterior, no tiene intención de que Lukas y Kennedy lleguen al silo, pues intuye que traman algo.
Es por ello que nada más salir del búnker, ambos no solo se encuentran con la verdadera devastación que hay en el exterior —con todo plagado de cuerpos humanos—, sino que casi de inmediato son atacados por lo que parecen ser drones, los cuales les disparan.
Juliette se topa con una encrucijada

Que la vida de los habitantes del silo dependa de una IA programada para proteger a toda costa la integridad e independencia de cada búnker es motivo más que suficiente como para estar preocupados.
Tras perder la comunicación con Lukas y Kennedy, Bernard insta a Juliette a aceptar el plan de poner una bomba en Judicial que destruya la tubería, aunque ello implicaría cientos de bajas humanas.
No es la primera vez que en la historia del silo se toman medidas extraordinarias. En este episodio 7 de la temporada 3 de Silo, Bernard (Tim Robbins) revela que Salvador Quinn ya arrojó hace un siglo Vitamina D+ en el agua para sortear el protocolo de salvaguarda, aunque, derivado de esto, mucha gente se suicidó cuando empezaron a olvidar cosas.
Ahora, Juliette tiene que tomar una decisión tanto o más controvertida que la que tomó Quinn en su momento, la cual pasa deliberadamente por sacrificar a unos pocos para que el resto se salve.
Tras meditarlo detenidamente y cuando los explosivos ya están dispuestos para detonar, a pocos segundos de ejecutarse la acción, Kennedy confirma por radio que él y Lukas siguen con vida, lo cual evidentemente aborta la operación.
Camille se ha vuelto una villana
Paradojas de la vida, ahora que Robert ha dejado atrás la vida que solía llevar cuando Bernard estaba al mando, es su mujer Camille quien toma decisiones controvertidas por orden de El Algoritmo.
Aunque Robert ha llevado su implicación en la rebelión con sumo cuidado, Camille se ha terminado dando cuenta y le hace frente. La ahora jefa de Informática sigue al pie de la letra las instrucciones de la IA para salvar el silo, aunque ello conlleve que pronto su hijo no se acuerde de ella y que en cualquier momento el más mínimo error acabe con todos los habitantes gaseados.
Es difícil comprender qué está motivando a Camille, pues todo aquel que se entera de la verdadera realidad del silo se horroriza.
El final del episodio 7 de la temporada 3 de Silo muestra los primeros pasos de la creación de los búnkeres

En el episodio anterior de Silo se reveló que la senadora Thurman (Laura Innes) estaba implicada en el proyecto de los silos, pero, evidentemente, ella no era la máxima responsable. Ese es Per Stensen (Colin Hanks), el multimillonario también responsable de la clínica donde trataron a Charlotte tras su accidente aéreo.
Después de que Daniel (Ashley Zukerman) y Helen (Jessica Henwick) acepten sendos contratos de confidencialidad para poder saber más y formar parte del proyecto, ambos van descubriendo más detalles del mismo. Están asistiendo a lo que es la fase embrionaria del programa que tiene como finalidad salvar el mundo, tal y como dijo Thurman.
Al final de este episodio 3×07 de Silo, y tras un largo vuelo, llegan al estado de Georgia, donde Stensen revela que compró un terreno de 1.000 kilómetros cuadrados que antes albergaba un total de 42 granjas y a cuyos propietarios les dio una riqueza generacional.
Tras un viaje en helicóptero, sobrevolando el lugar en cuestión, Helen se percata de algo al mirar por la ventanilla: “¿Qué narices es eso?”, pregunta la periodista, a lo que la senadora responde, “Daniel lo sabe”. Es entonces cuando este mira por la ventana y dice: “Un taladro”, siendo una versión a gran escala del que él inventó.
Ese taladro está perforando lo que a todas luces es uno de los agujeros donde irá uno de los silos, tratándose de una obra faraónica de miles de millones de dólares.
La incógnita es: ¿Qué dio pie a la creación de los silos? Tendremos que esperar para saberlo, pero seguro que algo muy grave como para invertir semejante cantidad de dinero y recursos.
