Lioness encara la recta final de su temporada 3 con un episodio 6 que da un vuelco a la serie de Taylor Sheridan. En él se revela quién tiene realmente a Joe (Zoe Saldaña), colocándola en una situación mucho más límite de lo esperado y cuyas raíces parecen conectar directamente con lo que ocurrió en la primera temporada.
¡Atención! A continuación, spoilers del episodio 6 de la temporada 3 de Lioness
Bajo el título ‘Sugar Land’ —que resulta ser una pista sobre el paradero de Joe—, el episodio 3×06 de Lioness arranca con la cacería de los activos bajo control de Rusia que buscan desestabilizar a Estados Unidos desde dentro. Gracias a la información de Oleksandra (Elizaveta Neretin), quien expuso a altos cargos gubernamentales, la CIA activa una operación a gran escala para erradicar la amenaza.
La red de traidores queda expuesta en el episodio 6 de la temporada 3 de ‘Lioness’

Siguiendo el plan establecido en el capítulo anterior, Joe, Kaitlyn (Nicole Kidman), Byron (Michael Kelly) y Mullins (Morgan Freeman) van a por el senador Ryan Olson (Joe Nemmers), financiado en la sombra por la inteligencia rusa para servir a sus intereses dentro de la Cámara.
Conscientes de que un arresto público tendría un impacto devastador en el país, Byron le plantea a Olson dos salidas: la primera es su dimisión inmediata, inhabilitándolo para cualquier cargo público o privado de relevancia. La segunda es su detención formal, el embargo total de sus bienes por fraude fiscal y el procesamiento de su familia por beneficiarse de sus crímenes contra la nación.
A estas se suma una tercera opción, insinuada por la propia Joe: el suicidio. Esta es la vía que acaba eligiendo el senador al estrellar su vehículo contra un camión cuando Tucker (LaMonica Garrett) y Cruz (Laysla De Oliveira) lo perseguían para mantenerlo vigilado y evitar su huida.
A pesar de tener la alternativa de dimitir y continuar con su vida de una forma mas o menos normal, Olson opta por el final más drástico, empujado por la vergüenza de ser expuesto como traidor a la patria o por el pánico a las represalias de aquellos que lo controlaban.
Oleksandra da con la clave del secuestro de Joe
En medio de la ofensiva contra la red de traidores, la cúpula de la operación debe lidiar con las consecuencias políticas de las detenciones. En este contexto, Mullins felicita a Kyle (Thad Luckinbill) por el hallazgo de Oleksandra, reconociendo el valor de su aportación para desmantelar la trama rusa.
Al encontrarse Oleksandra bajo protección de testigos, Mullins plantea reclutarla como activo permanente, dado que su perfil de agente doble ucraniana-rusa resulta de alto valor estratégico para Estados Unidos. Sin embargo, la maniobra entraña un riesgo extremo: si Rusia descubre que colabora abiertamente con Washington, su neutralización será prioritaria.
Kyle sostiene que, trabaje o no para ellos, la joven ya está acorralada. El programa de protección de testigos no es invulnerable y la inteligencia enemiga acabará rastreando su posición al tener acceso a las bases de datos del FBI y del Departamento de Justicia.
Por ello, Kyle propone ponerla oficialmente en nómina de la CIA, plan que recibe el visto bueno de Byron. El problema radica en que nadie conoce su ubicación exacta ni su nueva identidad debido al celo de las agencias federales, obligando a Kyle a dar con ella para demostrar que los rusos también podrían hacerlo.
Los rusos no son los responsables del secuestro de Joe
Localizar a Oleksandra requiere varios meses de trabajo por parte de Kyle, hasta el punto de que, cuando finalmente da con ella, Joe ya suma seis días secuestrada. Sin embargo, la paciente investigación da sus frutos: la exagente ofrece la clave definitiva para resolver el caso.
Al conocer los detalles de la emboscada frente a la casa de Joe, la implicación de operativos bielorrusos y la logística del traslado aéreo, Oleksandra cuestiona de inmediato la autoría de Moscú. Para la inteligencia rusa, asumir semejante nivel de riesgo sin saber siquiera que la CIA tiene bajo custodia a Yurimov carece de sentido, pues Rusia evita los choques directos con Estados Unidos.
Oleksandra señala que la reciente redada en suelo estadounidense eliminó a la mayoría de espías rusos con inmunidad diplomática. Los activos supervivientes de Bielorrusia son quienes conocen la red de pisos francos, respaldados en la sombra por algún funcionario de la embajada rusa corrupto por dinero.
Financiar un operativo millonario para secuestrar a una oficial de alto nivel exige las arcas de un Estado poderoso. Oleksandra apunta directamente a Irán, deduciendo por la reacción de Kyle que la propia Joe lideró en el pasado una misión contra el régimen iraní: «Su política exterior se basa en la venganza y la demostración de fuerza», concluye.
Final explicado del episodio 6 de la temporada 3 de ‘Lioness’

Efectivamente, Joe lideró en el pasado una operación de alto impacto contra Irán. Al cierre de la segunda temporada, la oficial, su equipo y la unidad Delta Force capitaneada por Cody (Taylor Sheridan) interceptaron a un grupo de científicos chinos en suelo iraní. El contingente iba a ser trasladado a Isfahán para impulsar el programa nuclear iraní, pero lograron abortar el plan.
Semejante humillación geopolítica es precisamente el antecedente que justifica una represalia de tal magnitud. Este ataque previo explica por qué Irán ha estado dispuesto a financiar un operativo millonario y coordinar activos bielorrusos y rusos con un único objetivo: secuestrar a Joe en un acto de pura venganza.
Gracias a sus conocimientos, Oleksandra deduce el plan de los bielorrusos para extraer a Joe de Estados Unidos. La clave apunta a una pista privada cerca de Houston (en el condado de Kleberg), un enclave con el espacio necesario para operar el avión necesario lejos del control de aduanas y del tráfico aéreo.
Bajo las indicaciones de Oleksandra, el grupo se despliega en Houston para peinar los pisos francos sospechosos. De hecho, Randy (Austin Hébert) y Tex (Jonah Wharton) llegan a apostarse frente a la vivienda donde retienen a Joe. Sin embargo, una orden directa de la oficial Whalen (Dawn Oliveri) les prohíbe entrar en la casa. Aunque la decisión resulte controvertida, un asalto en ese momento habría sido suicida dada la superioridad numérica de los captores.
Joe está en una situación extrema

Los minutos finales del episodio 3×06 de Lioness ratifican que Irán orquesta la operación en la sombra, utilizando a los bielorrusos como simples mercenarios a sueldo. En la casa irrumpe un operativo iraní llamado Babat, responsable de coordinar la extracción de Joe hacia territorio enemigo, donde le espera una ejecución segura, tal y como él mismo le advierte en una escena especialmente cruda.
Por su parte, Kyle, Grady (Ian Bohen) y Cody J (Matt Gerald) consiguen localizar la aeronave destinada a la huida. No obstante, al verse descubiertos, los captores abortan el plan inicial y buscan una ruta alternativa. El capítulo concluye activando una dramática carrera contrarreloj para rescatar a la oficial antes de que consigan sacarla del país.
