Este 23 de octubre se estrena en cines Wildwood, la nueva película de animación de LAIKA que ha recibido la aclamación de la crítica. El estudio detrás de Los mundos de Coraline, El alucinante mundo de Norman y Kubo y las dos cuerdas mágicas, referencia en la técnica del stop-motion, se ha superado todavía más en esta ocasión con la adaptación de la novela homónima de Colin Meloy y Carson Ellis. Se trata de un largometraje que comenzó a fraguarse allá por 2011, siendo esa solo una de las múltiples fascinantes curiosidades sobre cómo se hizo Wildwood.
La historia sigue a Prue McKeel, una joven que se adentra en el misterioso y frondoso bosque de Wildwood para rescatar a su hermano pequeño, quien ha sido secuestrado por una siniestra bandada de cuervos. Acompañada por su compañero de clase Curtis, Prue descubrirá un mundo mágico oculto a las afueras de Portland, habitado por criaturas extraordinarias y gobernado por fuerzas sumamente peligrosas. Lo que comienza como una desesperada misión de rescate no tarda en convertirse en una épica aventura que pondrá a prueba su valentía y cambiará su vida para siempre.
Dirigida por Travis Knight, quien cuenta con una larga trayectoria en LAIKA como animador y también dirigió Kubo y las dos cuerdas mágicas, nominada al Oscar a Mejor Película de Animación, Wildwood se perfila como una de las mejores películas de 2026, no solo en cuanto a animación, sino en general. Y es que, en Rotten Tomatoes, la película alcanza una puntuación del 100 % tras 85 reseñas, un resultado especialmente difícil de conseguir que refleja el amplio consenso favorable de la crítica.
7 curiosidades de cómo se hizo ‘Wildwood’, la nueva película de LAIKA
1. ‘Wildwood’ comenzó a gestarse en 2011 y el rodaje comenzó en 2021

a historia de Wildwood comenzó a gestarse en septiembre de 2011, cuando LAIKA adquirió los derechos de adaptación de la novela de Colin Meloy, ilustrada por Carson Ellis, apenas una semana después de su publicación. Sin embargo, Travis Knight decidió esperar hasta que el estudio estuviera preparado para afrontar un proyecto de semejante envergadura.
«La razón por la que tardó tanto es que estaba esperando a que nuestro estudio desarrollara las herramientas, técnicas y recursos necesarios para poder sacar adelante una película de esta escala», señaló el director en una entrevista con Animation World Network. Y añadió: «Después de cinco películas, por fin sentí que estábamos preparados».
El rodaje en stop-motion comenzó finalmente en mayo de 2021, aunque la película no se anunció oficialmente hasta septiembre de ese año. Desde entonces, el equipo trabajó durante años para dar vida a este ambicioso mundo fantástico, convirtiendo Wildwood en una de las producciones más ambiciosas de la historia de LAIKA.
2. Se fabricaron alrededor de 142.000 rostros para los personajes
Uno de los aspectos más sorprendentes de Wildwood se encuentra en el trabajo realizado para dar vida a sus personajes. LAIKA fabricó alrededor de 142.000 rostros impresos en 3D para conseguir expresiones faciales más naturales y detalladas, una cifra que refleja la enorme complejidad de su animación stop-motion.
El estudio utiliza un sistema de sustitución facial: en lugar de modificar continuamente una única cara, los animadores cambian el rostro de las marionetas por otro con una expresión diferente y fotografían cada movimiento. Al reproducir las imágenes en secuencia, los gestos adquieren vida en pantalla. De hecho, en determinados planos se llegó a utilizar un rostro distinto en cada fotograma, lo que equivale a 24 caras por segundo, según explicó Brian McLean, director de prototipado rápido de LAIKA a Carton Brew.
Este proceso permite controlar hasta los matices más sutiles de una expresión, pero también exige un trabajo minucioso de diseño, impresión y preparación de cada pieza. Así, detrás de los gestos de los personajes de Wildwood hay miles de rostros creados específicamente para conseguir que sus emociones resulten lo más creíbles posible.
3. El equipo construyó más de 130 decorados físicos
Para dar vida al mundo fantástico de Wildwood, el equipo de LAIKA construyó 132 decorados físicos, una cifra que refleja la enorme escala de la producción. Cada escenario se diseñó y elaboró artesanalmente para que los personajes pudieran interactuar con su entorno de forma creíble.
Uno de los mayores desafíos fue crear el Bosque Impasable, el entorno mágico en el que transcurre buena parte de la aventura. El diseñador de producción, Nelson Lowry, dedicó meses a encontrar el aspecto adecuado para el bosque, buscando un equilibrio entre la abundancia de detalles y una composición visual que no resultara recargada. Para conseguirlo, el equipo fabricó árboles y elaboró la vegetación con materiales como papel y tela. Las hojas de hiedra, por ejemplo, se cortaron con láser y después se colocaron a mano, en un proceso que exigió una gran cantidad de trabajo artesanal.
La minuciosidad también llegó a la iluminación. El director de fotografía, Caleb Deschanel, estudió cómo incidía la luz en los entornos naturales de Portland para trasladar esas condiciones a los decorados del estudio. De esta manera, la vegetación, las sombras y las texturas contribuyen a que el bosque parezca un lugar tangible, pese a tratarse de un mundo fantástico.
4. La producción superó los 2.700 planos
La magnitud de Wildwood también se refleja en la cantidad de planos que componen la película. Steve Emerson, supervisor de efectos visuales de LAIKA, reveló durante la VIEW Conference de 2026 (vía Cartoon Brew) que el largometraje cuenta con 2.776 planos, casi el doble que Mr. Link. El origen perdido, que hasta entonces era una de las producciones del estudio con mayor número de planos, con 1.486. La diferencia refleja la escala del proyecto y el enorme trabajo necesario para llevarlo a cabo.
En una película de animación stop-motion, cada movimiento se construye mediante pequeñas variaciones en la posición de las marionetas, que se fotografían fotograma a fotograma. A esto se suma el trabajo de efectos visuales, que permite integrar elementos digitales con los decorados y personajes físicos. Por tanto, el elevado número de planos no solo implica más trabajo de animación, sino también una labor adicional de composición y acabado para que todos los elementos encajen en pantalla.
5. Combina marionetas reales con personajes y efectos digitales
Aunque Wildwood se basa en la animación artesanal stop-motion, LAIKA también recurrió a los efectos generados por ordenador (CGI) para complementar el trabajo realizado en los decorados y con las marionetas físicas. La película combina, por tanto, elementos construidos a mano con recursos digitales que permiten ampliar las posibilidades visuales de determinadas escenas.
Uno de los ejemplos más destacados se encuentra en las secuencias multitudinarias, donde los personajes físicos interactúan con otros creados digitalmente. Para coordinar estos movimientos, el equipo preparó las escenas con elementos provisionales que sirvieron de referencia durante la animación y facilitaron posteriormente la integración de los efectos visuales.
De este modo, el CGI no reemplaza el trabajo artesanal que caracteriza a LAIKA, sino que lo complementa. Los más de 130 decorados físicos y las marionetas siguen siendo la base visual de Wildwood, mientras que los efectos digitales permiten incorporar elementos que resultaría más complicado representar únicamente mediante técnicas tradicionales.
6. El águila de ‘Wildwood’ fue uno de los mayores retos técnicos de LAIKA

Sin duda, este es uno de los datos más impactantes de cómo se hizo Wildwood.
El General, la enorme águila dorada que acompaña a Prue durante su aventura, se convirtió en uno de los grandes desafíos técnicos de Wildwood. Para darle vida, LAIKA construyó una marioneta con una envergadura de aproximadamente 1,5 metros y 3.000 plumas colocadas a mano en su versión destinada a la secuencia de vuelo.
«No habíamos construido mucho más que gallinas en lo que respecta a animales con plumas, así que un águila supuso un enorme desafío», explicó Ollie Jones, responsable de personajes y efectos prácticos del estudio, en una entrevista con Entertainment Weekly. La complejidad del trabajo fue tal que Dobrin Yanev, uno de los animadores de Wildwood, dedicó cuatro años a completar la secuencia de vuelo, en la que cada movimiento debía construirse fotograma a fotograma para conseguir que el ave y Prue parecieran moverse de forma natural.
La dificultad aumentó durante la espectacular secuencia en la que Prue vuela a lomos del águila. Según explicó Lowry, coordinar los movimientos de la cámara y de la marioneta exigió al menos un año de planificación. La cámara necesitaba unos 3,6 metros de raíles, mientras que el sistema que sostenía y movía el águila requería otros nueve metros aproximadamente.
7. Las marionetas podían simular la respiración y el movimiento de los músculos
Uno de los avances técnicos de Wildwood está en el interior de sus marionetas. Para conseguir que los personajes parecieran más vivos, LAIKA desarrolló mecanismos que permitían a los animadores controlar no solo sus movimientos desde el exterior, sino también simular la respiración y la actividad de los músculos.
«Trabajamos mucho con el departamento de marionetas para crear mecanismos de respiración y músculos», explicó Brad Schiff, supervisor de animación de la película (vía KSL). Estos sistemas añadían nuevas posibilidades a la animación stop-motion, ya que permitían introducir pequeños movimientos corporales que contribuyen a que los personajes parezcan vivos, más allá de los gestos de la cara o los movimientos de brazos y piernas.
El desarrollo de estos mecanismos formó parte del esfuerzo de LAIKA por llevar más lejos una técnica en la que cada movimiento se construye manualmente, fotograma a fotograma. En Wildwood, la combinación de estructuras internas más complejas, materiales flexibles y el trabajo de los animadores permitió dotar a las marionetas de una mayor sensación de vida.
En definitiva, las cifras y los detalles de cómo se hizo Wildwood deja claro que es mucho más que una película de animación. Desde los miles de rostros impresos en 3D hasta los decorados construidos a mano y los mecanismos que permiten a las marionetas simular la respiración, cada elemento responde al objetivo de dar vida a su mundo fantástico. Todo ello se traduce en una producción de dimensiones excepcionales que, con 132 minutos de duración, se convierte con diferencia en la película más larga de la historia de LAIKA, superando a Los mundos de Coraline (103 minutos).
