Val Kilmer ha fallecido a los 65 años de edad, según ha confirmado su hija Mercedes al New York Times. Una neumonía es la que se ha llevado al actor, quien desde 2015 estuvo batallando con un cáncer de garganta. La enfermedad hizo que en los últimos años sus apariciones en el cine se viesen reducidas debido a la dificultad para hablar, aunque ello no le impidió participar en Top Gun: Maverick, compartiendo una emotiva escena con Tom Cruise. El papel de Iceman en la primera película de Top Gun dirigida por Tony Scott catapultó su carrera como actor, dejando interpretaciones para el recuerdo.

Formado como actor en la Escuela Profesional de Hollywood y en la prestigiosa Escuela Juilliard, Kilmer no tardó en dejar su imborrable huella en el cine. Debutando en la película Top Secret! de 1984 y tras protagonizar Escuela de genios en 1985, el actor captó la atención de Scott para Top Gun. Aunque acabó siendo uno de los personajes más memorables de la película junto al de Cruise, Kilmer tuvo reticencias a la hora de aceptarlo.

Dos años después, en 1988 interpretó a Madmartigan en Willow, clásico del cine de fantasía dirigido por Rom Howard y con guion de George Lucas. Largometraje en el que conoció a Joanne Whalley, actriz británica con la que estuvo casado hasta 1996, teniendo dos hijos en común, Mercedes y Jack.

En los siguientes años, Kilmer adquirió el estatus de estrella de Hollywood al interpretar a Jim Morrison en The Doors, de Oliver Stone estrenada en 1991. Tony Scott volvió a confiar en él para el papel de Mentor en la aclamada Amor a quemarropa de 1993, formando parte de un gran reparto.

Kilmer dejó una actuación soberbia en Heat de Michael Mann

En el western de 1993, Tombstone: La leyenda de Wyatt Earp, Kilmer destacó por su actuación de Doc Holliday, compartiendo plano con Kurt Russell.

El siguiente papel protagónico de Kilmer fue en Batman: Forever de 1995 dirigida por Joel Schumacher. Reemplazando a Michael Keaton, quien había interpretado al Caballero Oscuro en las dos películas de Tim Burton, Batman: Forever recibió críticas mixtas, pero acabó siendo un éxito en taquilla con 336 millones de dólares recaudados en todo el mundo. Sin embargo, Kilmer rechazó aparecer en Batman & Robin de 1997, siendo sustituido por George Clooney.

Ese mismo año en el que se estrenó su única película como Bruce Wayne, también se produjo la llegada a los cines de Heat. En la película dirigida por Michael Mann, un thriller policiaco de alto voltaje protagonizado por Al Pacino y Robert De Niro, Kilmer interpretó al ladrón Chris Shiherlis, siendo sin duda uno de los personajes más intensos de la trama.

En 1997 protagonizó El Santo, dirigida por Phillip Noyce, película que filmó en lugar de la secuela de Batman. Una decisión que, vista en perspectiva, fue casi mejor, pues Batman y Robin fue un desastre que dejó al personaje de DC en suspenso durante años hasta que Christopher Nolan llegó para devolverle su gloria.

A partir del comienzo de la década de los 2000, Kilmer siguió apareciendo en destacadas películas, pero fue perdiendo terreno en la industria. Aun con todo ello, presto su voz para la película animada El príncipe de Egipto de Dreamworks, destacando también posteriormente en Kiss Kiss Bang Bang de 2005 junto a Robert Downey Jr., Déjà Vu con Denzel Washington, Teniente Corrupto de 2009 y El muñeco de nieve de 2017.