Después de todo, Misión: Imposible – Sentencia Final no tiene un aroma de final, valga la redundancia, habiendo una explicación para ello. Aunque promocionalmente hablando e incluso el propio Tom Cruise ha hecho alusión a ello, nada impide que la saga de acción pueda volver en el futuro. La conclusión que se puede extraer tras las casi tres horas que se pasan en un suspiro es que con Misión Imposible 8 se cierra una etapa y se abre una nueva.

ATENCIÓN SPOILERS: Este artículo contiene detalles importantes de Misión: Imposible 8

Misión: Imposible – Sentencia Final es una gran película y además sirve de homenaje a estos casi 30 años de saga desde que la primera entrega se estrenase en 1996. Precisamente, la cinta dirigida por Brian de Palma es la que más vinculación tiene con la nueva película de la saga a través de personajes, objetos y easter eggs.

Hablando de personajes, William Donloe (Rolf Saxon), aquel empleado de la CIA con el que Ethan se topa en Misión Imposible para robar la lista NOC, juega un papel muy importante en la trama de Sentencia Final. Además, resulta que Briggs (Shea Whigham) es en realidad el hijo de Jim Phelps, villano de la primera película interpretado por John Voight.

Explicación de lo que sucede en Misión: Imposible – Sentencia Final

Tom Cruise como Ethan Hunt en Misión: Imposible - Sentencia Final
Paramount Pictures

Aunque no lleve el subtítulo Sentencia Mortal: Parte Dos, como inicialmente estaba previsto que se conociese a la película, es una secuela directa de la séptima entrega. La Inteligencia Artificial llamada la Entidad y Gabriel (Esai Morales) siguen siendo los villanos de la historia, pero con una vuelta de tuerca más.

En Sentencia Final, se pone de manifiesto que la malvada IA se introdujo en la saga en Misión Imposible III, siendo la conocida como «pata de conejo» una versión primitiva de la Entidad. En aquella ocasión, Ethan se ve obligado a robar esta arma para salvar la vida de su por entonces mujer Julia (Michelle Monaghan), quien había sido secuestrada por Owen Davian (Philip Seymour Hoffman).

Por ende, Ethan es en parte culpable de que la Entidad haya llegado a desarrollarse de una forma que supone una grave amenaza para la seguridad. En Sentencia Mortal, Gabriel estaba al servicio de la IA, pero ahora su objetivo es controlarla para dominar el mundo, mientras que la Entidad quiere destruirlo. Para ello, se va haciendo con el control de los arsenales atómicos de los distintos países, llevando a Ethan y a su equipo formado por Grace (Hayley Atwell), Benji Dunn (Simon Pegg), Paris (Pom Klementieff) y Degas (Greg Tarzan-Davis) a una carrera contrarreloj.

Luther se sacrifica por un bien mayor

Para detener a la Entidad, Luther idea una especie de virus que sirve para detenerla, pero para ello hay que recuperar el dispositivo Podkova del submarino Sebastopol, residiendo allí el código fuente original de la IA. El problema es que Gabriel se entera de que Luther ha desarrollado esta herramienta y da con su paradero. Un Luther que, por cierto, estaba enfermo y aislado en una instalación subterránea, en la que Gabriel pone una bomba. El objetivo del villano es que Luther no salga con vida de allí para que pueda volver a desarrollar el software que acabará con la IA, haciéndolo de tal manera que Ethan ni nadie puedan sacarle, teniendo que elegir entre la vida de Luther o que la explosión de la bomba arrase toda la ciudad. De este modo, Luther se sacrifica para que dicha explosión sea más controlada.

La muerte de Luther es una de las situaciones que le confieren a la película esa sensación de que se cierra un capítulo. El personaje interpretado por Ving Rhames ha salido en las ocho entregas de la saga, siendo el único actor en hacerlo junto a Cruise.

Acabar con la Entidad supone una odisea

El rodaje de Misión Imposible 8 dejó una escena sumamente peligrosa
Paramount Pictures

La única forma de que Ethan llegue al Sebastopol es entregarse primero a la CIA para disponer de los medios para lograrlo. A pesar de que Kittridge y otros miembros de alto rango del gobierno de Estados Unidos están en contra de su plan, la presidenta Sloane (Angela Basset) decide confiar en él. No hay que olvidar que el personaje ya apareció en Misión: Imposible – Fallout, como directora de la CIA.

Sloane da ordenes explicitas a la almirante Neely (Hannah Waddingham) de la Marina para que ayude a Ethan. Desde el portaviones, Ethan se dirige a un submarino de la flota que navega por las aguas en las que se cree que el Sebastopol se hundió, pero las coordenadas exactas tienen que ser descubiertas y transmitidas por Grace, Benji, Paris y Degas. Esto lleva a los cuatro a una estación remota de la CIA donde creen que se encuentra la respuesta, encontrándose allí a Donloe, desterrado a ese lugar como chivo expiatorio tras el robo de la lista NOC por parte de Ethan, pero que ahora vive felizmente con su esposa Tapeesa.

Donloe no confía al principio en ellos por el mero hecho de que los rusos habían llegado primero, queriendo también saber las coordenadas del submarino accidentado. Haciendo el paripé de que toda la información fue borrada y solo está contenido en unos discos físicos que no se pueden reproducir sin el lector adecuado, Donloe gana tiempo hasta que le confiesa a Benji que sabe dichas coordenadas.

Después de una intensa batalla con los militares rusos, Donloe consigue transmitir la ubicación del Sebastopol. Una vez recibida, Ethan se prepara para sumergirse a gran profundidad con un traje especial, pero antes tiene que lidiar con uno de los tripulantes que quiere matarlo por orden de la Entidad.

Ethan llega al Sebastopol y tiene complicaciones

Recuperar el Podkova no es ni mucho menos sencilla, viviendo Ethan una situación peliaguda para llegar hasta el núcleo del reactor del submarino, con el peligro añadido de que la embarcación puede despeñarse en cualquier momento y perderse en las profundidades del océano.

Una vez con el dispositivo en su poder, Ethan no tiene más opciones para salir del submarino que por un tubo de torpedo, pero no cabe con el traje. Este inconveniente le obliga a tener que quitarse el traje, pero manteniendo la mochila del oxígeno, aunque no pasa mucho tiempo hasta que tiene que deshacerse de ella. Cuando esta se engancha al submarino, Ethan tiene que tomar medidas desesperadas y hacer el ascenso a la superficie a pulmón, siendo un gran riesgo por el cambio de presión. Perdiendo la consciencia, menos mal que Grace le saca del hielo y lo mete en la cámara hiperbárica portátil de Benji.

Una vez con Ethan recuperado y con Donloe y Tapeesa unidos al equipo, el siguiente objetivo se encuentra en Sudáfrica. En la llamada cámara del fin del mundo es donde la Entidad pretende introducirse para resguardarse del ataque nuclear. Allí aguarda Gabriel, quien, además de la llave del dispositivo conocido como la «píldora venenosa» que le quitó a Luther, necesita el Podkova para quedarse con el control de la IA. Ethan necesita lo mismo, pero para apresar a la Entidad en un disco duro de enorme capacidad desarrollado también por Luther.

El fin del mundo es cuestión de un suspiro

Tom Cruise, Hayley Atwell y Simon Pegg
Paramount Pictures

Por si fuera poco, en la bóveda aparece Kittridge (Henry Czerny) y Briggs con un grupo de hombres, teniendo el objetivo de hacerse con la IA. Sin embargo, Gabriel tiene un as en la manga y consigue escapar, teniendo Ethan que perseguirle para hacerse con la píldora venenosa. Mientras esto sucede, Grace, Benji, Paris, Degas, Donloe y Tapeesa deben encargarse de un gran problema: una bomba con la que Gabriel pretende destruir el centro de datos y que la IA no pueda almacenarse en este.

En la misma tesitura que estaba Luther, la única opción para que la bomba no arrase todo es quitarle carga, pero para ello alguien debe hacerlo, prestándose Donloe, Tapeesa y Degas como voluntarios. Mientras los tres se encargan de la bomba, un malherido Benji, Grace y Paris acceden a la bóveda con la misión de atrapar a la IA en el disco duro de Luther nada más Ethan la libere. El problema es que no es tan sencillo hacerlo, pues Grace apenas tiene unas milésimas de segundo para encapsular a la IA en el dispositivo de almacenamiento y extraerlo, antes de que la Entidad se instale en los servidores.

Pero para que esto suceda, antes Ethan se sume en una espectacular persecución aérea para atrapar a Gabriel, dando lugar a una de las secuencias más arriesgadas de la carrera de Cruise. No sin dificultades, Ethan se hace con la píldora venenosa y la introduce in extremis en el Podkova, todo ello mientras cae al vació. Inmediatamente después de permitir que la IA se transmita, Grace actúa con rapidez y logra con éxito que la Entidad no penetre en los servidores, salvando de esta manera a la humanidad.

Misión… cumplida

Explicación de Misión: Imposible - Sentencia Final
Paramount Pictures

Con los deberes hechos, Ethan desciende en paracaídas, siendo posteriormente recogido por Kittridge y Briggs. Al primero le entrega el Podkova y con el segundo sella la paz. Algún tiempo después, Benji, Grace, Paris, Degas y Ethan se reúnen brevemente en Londres. Grace le entrega a Ethan el dispositivo con la Entidad, y cada uno toma caminos distintos, esperando quién sabe si a una nueva misión.

La explicación a la última escena de Misión: Imposible – Sentencia Final es que puede haber más entregas

Como decía, la sensación que se tiene tras el desenlace de Misión Imposible 8 es que puede haber una nueva entrega próximamente. Las miradas cómplices de todos con Ethan indican que estarán ahí si los necesita cuando surja otra misión. Por lo tanto, en ningún momento esto parece ser la conclusión de la franquicia, sino más bien un nuevo comienzo con Ethan comandando un nuevo equipo con las incorporaciones de Paris, Grace y Degas, junto con Benji.

Dejada la puerta abierta para una Misión Imposible 9, estaremos atentos para ver cómo se desarrollan los acontecimientos. Si Sentencia Final consigue ser un éxito en taquilla, habrá pocas dudas de una nueva película de la saga, aunque antes Cruise tiene por delante otros proyectos.