El próximo 23 de octubre llega a los cines Clayface, la nueva apuesta de DC Studios que dista mucho de ser la típica película de superhéroes, convirtiéndose en una propuesta pura de terror y body horror centrada en los oscuros orígenes del icónico villano de Batman. Esta producción desembarca en las salas tras el batacazo de Supergirl este pasado verano, lo que sitúa al universo comandado por James Gunn bajo una notable presión. Sin embargo, a pesar de ser un proyecto que entraña cierto riesgo por estar dirigido entre otras cosas a un público adulto, el ajustado presupuesto de Clayface —cifrado en apenas 40 millones de dólares— se perfila como la clave estratégica para evitar un fracaso económico y asegurar la rentabilidad del DCU en cines.
Tom Rhys Harries interpreta a Matt Hagen en Clayface, un joven de Gotham que consigue abrirse camino hasta convertirse en una estrella de Hollywood. Sin embargo, su carrera se viene abajo cuando un jefe criminal lo deja desfigurado. Abandonado por su equipo y desesperado por recuperar su rostro, Hagen recurre a un tratamiento experimental que consigue devolverle su aspecto. Lo que parece una oportunidad para empezar de nuevo acaba convirtiéndose en una pesadilla, ya que el procedimiento altera su percepción de la realidad y lo empuja hacia una espiral de violencia y venganza.
¿Cuánto necesita recaudar ‘Clayface’ en taquilla para ser rentable?

Bajo esta premisa, Clayface llega a los cines dirigida por James Watkins (Eden Lake) y con guion de Mike Flanagan (El Exorcista: Mártires), con el claro objetivo de convertirse en un proyecto altamente rentable para DC Studios y, por ende, para una Warner Bros. integrada en Skydance tras la compra liderada por David Ellison. Aunque está enmarcada dentro de la marca del DCU, sus cifras juegan en una liga completamente distinta a la media de la industria: un presupuesto de producción de 40 millones de dólares se considera hoy en día una inversión especialmente ajustada dentro del cine comercial en general, donde los costes de cualquier largometraje de estudio se han disparado en los últimos años; solo hay que ver el elevado presupuesto de Digger y las millonarias pérdidas que ha generado para el propio estudio.
Un presupuesto muy ajustado
Para alcanzar el punto de equilibrio y comenzar a generar beneficios netos, la industria aplica habitualmente la regla del 2,5x. Este cálculo contempla no solo el coste directo de rodaje, sino también la inversión en marketing global y la división de ingresos con las salas de cine, que se suelen quedar con aproximadamente la mitad de la recaudación por venta de entradas. En el caso de Clayface, la barrera para asegurar la rentabilidad se sitúa en torno a los 100 millones de dólares en la taquilla mundial, una cifra muy asequible para una película de terror de estudio si logra conectar con el público.
Este 2026 ha habido varias películas de terror, como Obsession, Backrooms y Resident Evil, que han funcionado genial en taquilla, por lo que no es descartable que Clayface consiga atraer a los fans del género, aprovechando además el tirón de la temporada de Halloween.
Veremos qué sucede, pero lo que está claro es que el DCU necesita una victoria con la película de terror protagonizada por Harries. Un nuevo fracaso, sumado al de Supergirl, provocaría que de tres entregas del universo, solo Superman habría sido un éxito; un problema evidente para una franquicia donde no siempre se puede depender únicamente de sus figuras principales.
