El regreso a Poniente no ha podido ser más devastador (aviso: este artículo contiene SPOILERS). El final del episodio 1 de la temporada 3 narra la trágica muerte de Jace (Harry Collett) en La Casa del Dragón durante la Batalla del Gaznate. Un suceso que no solo es un punto de no retorno en la Danza de los Dragones, sino que redefine por completo el tablero de juego. A continuación, analizamos al detalle cómo muere el hijo mayor de Rhaenyra (Emma D’Arcy), qué diferencias hay con el libro Fuego y Sangre y las consecuencias de este giro argumental.

En un estreno de temporada donde apenas brilla el sol y predomina una atmósfera gris, casi a modo de premonición de la tragedia que se avecina, la Batalla del Gaznate termina con el peor desenlace posible para Jace Velaryon.

La Batalla del Gaznate: ¿Cómo muere Jace?

Explicación a la muerte de Jace en La Casa del Dragón
HBO

Antes de abordar el fatal destino de Jace, es necesario entender cómo se llega hasta este desenlace, lo que hace que todo sea aún más trágico. La llegada de la Triarquía para romper el bloqueo naval que les impide llegar a Desembarco del Rey —impuesto por la Casa Velaryon con Lord Corlys (Steve Toussaint) a la cabeza— complica drásticamente la situación en el mar.

Al enterarse de la amenaza, Rhaenyra está dispuesta a entrar en batalla a lomos de Syrax. Jace intenta disuadirla en primera instancia debido al enorme riesgo que corre la reina, pero ante su negativa a escucharle, el joven príncipe toma una decisión drástica: encerrarla para protegerla. Acto seguido, Jace convence a Baela (Bethany Antonia) para ser ellos quienes acudan de inmediato al rescate de la flota de la Serpiente Marina.

Al llegar al núcleo del enfrentamiento, Jace y Baela logran arrasar varios barcos enemigos gracias al fuego de sus dragones, Vermax y Bailarina Lunar, respectivamente. Sin embargo, Sharako Lohar (Abigail Thorn), comandante de la Triarquía, ordena disparar arpones contra las bestias. Uno de los proyectiles alcanza a Vermax, aunque Baela consigue liberarlo en un primer momento.

La aparición de Rhaena con su dragón lo cambia todo

Ese primer aviso terminaría siendo el último para el heredero. La irrupción de Rhaena (Phoebe Campbell) a lomos del indómito dragón Robaovejas se convierte en el detonante fortuito de la tragedia. Al no estar completamente domesticado, el animal comienza a atacar tanto a los barcos enemigos como a los aliados. Al percatarse del caos, Jace y Baela creen que se trata de un jinete de los Verdes y se lanzan al ataque, pero Jace reconoce a Rhaena justo antes de que Vermax abra fuego.

Dado que Rhaena aún no controla a Robaovejas, la colosal bestia empieza a perseguir a Vermax. En medio de la distracción y el desconcierto, la Triarquía aprovecha la oportunidad para clavarle un segundo arpón a Vermax, esta vez de forma letal. Gravemente herido, el dragón y Jace caen en picado hacia el mar, aunque el joven príncipe logra soltarse de los aparejos justo antes de que su montura se hunda de forma definitiva.

El problema es que cuando Jace emerge a la superficie, tiene tan mala suerte que lo hace frente a un barco enemigo. Los tripulantes de la Triarquía no dudan ni un segundo y abren fuego con sus ballestas. Alcanzado por tres flechas, Jace muere al instante.

Diferencias entre la muerte de Jace en La Casa del Dragón y el libro Fuego y Sangre

Para los lectores de la obra de George R.R. Martin, la muerte de Jace no ha pillado por sorpresa, ya que la Batalla del Gaznate es uno de los pasajes más célebres del libro. Sin embargo, la adaptación televisiva de HBO ha introducido cambios drásticos respecto a Fuego y Sangre que transforman por completo el significado de la tragedia:

  • El papel de Rhaena y Robaovejas: En la novela, Rhaena Targaryen jamás participa en la Batalla del Gaznate —se encuentra refugiada en el Valle de Arryn protegiendo a los hijos menores de Rhaenyra y con tres huevos de dragón—. Quien monta a Robaovejas en los libros es Nettles, un personaje que la serie ha omitido para unificar su trama con la de Rhaena.
  • La caída de Vermax: En las páginas de Fuego y Sangre no queda explícitamente claro si Jace y su dragón caen por la artillería de la Triarquía o por golpearse contra un barco; Martin lo deja abierto a la interpretación. Mientras tanto, en La Casa del Dragón se muestra de forma contundente que Vermax es atravesado por un arpón.
  • La postura de Rhaenyra: En el material original, Rhaenyra permanece en Rocadragón ejerciendo sus labores de mando y en ningún momento intenta volar con Syrax al frente de batalla. La drástica subtrama de Jace encerrando a su madre para protegerla es una adición puramente televisiva para aumentar la tensión familiar y hacer más trágica la pérdida de la reina.

Explicación de la muerte de Jace en La Casa del Dragón

Emma D'Arcy como Rhaenyra en el episodio 1 de la temporada 3 de La Casa del Dragón
HBO

Básicamente, Jace tenía que morir en la serie de HBO al igual que lo hace en Fuego y Sangre. Este suceso marca el curso de la historia y cambiará por completo la forma de actuar de Rhaenyra de aquí en adelante, tal y como explica la actriz Bethany Antonia (Baela Velaryon) en una entrevista para The Hollywood Reporter:

“Hay que recordar por qué Rhaenyra está haciendo todo esto cuando todos a su alrededor están muertos. La razón principal por la que empezó todo esto era para legitimar a sus hijos. ¿Cuál es el precio? ¿Cuál es el objetivo de la guerra ahora, si la gente ya no está para conseguir aquello por lo que luchabas? Esto cambia por completo la dinámica de la temporada, al ver lo que sucede a partir de ahora, una vez que esas razones desaparecen”.

La muerte de Jace Velaryon en este arranque de temporada no es un simple golpe de efecto para impactar al espectador, sino que es el catalizador que destruye el último puente hacia la paz. A partir de ahora, la Danza de Dragones abandona cualquier atisbo de estrategia política o legitimidad dinástica. Rhaenyra Targaryen ya no lucha por cumplir la profecía de Aegon el Conquistador ni por reclamar el Trono de Hierro que le pertenece por derecho; ahora lucha por pura y absoluta venganza.