Adquirir un disco duro SSD, bien para tu nuevo ordenador o para actualizar el que posees, puede parecer a simple vista una tarea más fácil de lo que es. Se tiende a pensar que el disco duro ocupa un lugar secundario entre el resto de componentes solo por estar destinado a almacenamiento. Eso es un error, pues, al igual que el procesador, la gráfica y la RAM, un buen disco duro también tiene un impacto directo en el rendimiento. Actualmente existen varios tipos de disco duro en el mercado, pero los SSD M.2 NVMe son los más avanzados en prestaciones, así que, ¿cómo debes elegir el adecuado para ti?

Es increíble la cantidad de variables que entran en juego a la hora de adquirir un nuevo SSD de este tipo, siendo francamente fácil equivocarse. Con los HDD mecánicos de 3,5 pulgadas o los SSD de 2,5, ambos de conector SATA, no existe tanta problemática al tener unas especificaciones menos complejas.

Entonces, ¿cómo elegir el SSD M.2 NVMe adecuado?

En el mercado hay una enorme variedad de discos duros SSD M.2 para elegir, y no todos son adecuados. A diferencia de los SATA, los cuales se conectan a través de cable, los M.2 NVMe van directamente en una ranura de la placa base, como si de una memoria RAM se tratase.

Aquí es donde entra el factor de forma, habiendo M.2 de varios tamaños, entre los que se incluyen 2230, 2242 y 2280. Normalmente, las placas base admiten más de uno, aunque el 2280 es el más común al disponer de la gama completa de prestaciones y capacidades. Los otros dos suelen estar más enfocados a dispositivos portátiles, poseyendo por norma general menor rendimiento y capacidad.

Antes de adquirir un SSD, debes cerciorarte muy bien de que lo podrás acoplar a la placa base; de lo contrario, será imposible utilizarlo. Para ello, lo mejor es buscar las especificaciones de la misma y ver qué tamaños admiten las ranuras M.2.

Ojo con el estándar PCIe

En lo que respecta a SSD M.2 NVMe, no hay un único estándar, sino tres. Actualmente coexisten el PCIe 3.0, PCIe Gen 4.0 y PCIe 5.0, siendo la mayor diferencia entre las versiones las velocidades de lectura y escritura. Evidentemente, la Gen 5 es superior en todo, pero su coste por Terabyte es muy superior a los SSD de la generación anterior, por lo que su cuota de mercado es más residual.

En el tema del rendimiento de los SSD M.2, hay muchos matices. Dentro de la categoría de discos duros solidos PCI 4.0, unos son más rápidos que otros, por lo que no son iguales por el hecho de ser de la misma generación. Todo depende de que en qué rango de la gama estén, pudiendo ser baja, media o alta, habiendo notables diferencias en el precio. Un SSD M.2 PCIe 4.0 de gama alta puede rondar los 7000 MB/s de lectura y 6000 de escritura, pero uno de gama baja/media puede estar 3500 MB/s de lectura y 3000 MB/s de escritura.

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Se suele decir que cuanto más azúcar más dulce, por lo que si el presupuesto no es una restricción, es mejor optar por un SSD de rendimiento mayor. Eso siempre facilitará más el desarrollo de ciertas funciones, mejorando la velocidad de arranque del sistema operativo, el inicio de programas y juegos, renderización, transferencia de archivos, etc.

SSD ¿TLC o QLC?

Además de todo lo dicho anteriormente, hay otro aspecto a tener en cuenta a la hora de elegir un SSD M.2 NVMe. Se trata del tipo de memoria flash NAND que utiliza del disco duro, predominando ahora en el mercado las de tipo TLC (celda de triple nivel) y QLC (celda de cuádruple nivel).

Los SSD TLC utilizan 3 bits de datos por celda y los QLC 4 bits de datos por celda, generando esto un impacto directo en la durabilidad y en el rendimiento. Las unidades con memoria QLC llegaron como alternativa más asequible a los discos TLC, teniendo un coste más contenido. Sin embargo, a costa de un menor precio, el tiempo de vida de una unidad QLC es la mitad que el de una TLC. Así como las TLC suelen soportar 600 TB de escritura, las QLC se quedan en 300 TB.

Tal y como está el mercado ahora mismo de los SSD M.2, no merece la pena adquirir uno con memoria QLC, existiendo poca o ninguna diferencia de precio. Es más, según qué modelos, los QLC suelen ser más caros, así que antes de comprar una unidad, mírate bien las especificaciones.