Después de un estreno bastante sólido poniendo sobre la mesa los distintos misterios, el episodio 2 de la temporada 2 de Cross ahonda en ellos. En lo que concierne al caso principal que involucra a Alex (Aldis Hodge) y a Kayla (Alona Tal), se sabe quiénes son los culpables, pero lo importante es conocer qué les motiva. Por el contrario, el problema de Kayla por algo relacionado con su pasado solo hace que ir a más, teniendo ya incluso graves implicaciones no solo para la agente del FBI.

ATENCIÓN, SPOILERS: Este artículo contiene detalles del episodio 2 de la temporada 2 de Cross

“Sembrar” es el título del segundo episodio de la segunda temporada de Cross, el cual comienza de una manera más pausada que su predecesor, al menos durante un par de minutos. Lo hace con Alex en casa, satisfaciendo la petición de su hija (Melody Hurd) de comprarle un móvil. Sin embargo, esto es algo inesperado para la joven, pues ella creía que irían a comprarlo con Elle (Samantha Walkes), pero lo que ella no sabe es que su padre y Elle no están en un buen momento.

Después de este momento familiar de Cross con sus hijos, la cosa se pone escabrosa de verdad. Donnie (Wes Chatham) tiene secuestrada a una familia por los vínculos de la madre, quien trabaja en un banco, con el indeseable tipo llamado Richard Helvig, ese al que Rebecca (Jeanine Mason) le cortó los dedos.

El episodio 2 de la temporada 2 de Cross deja clara una cosa

El plan de Rebecca y Donnie para hacerse con el contenido de una caja de seguridad propiedad de Helvig en el banco. Para ello, los dos urden un plan en el que Donnie mantiene retenido al esposo e hijos de Beverly, para que esta acuda al banco y abra la caja fuerte. Allí le espera Rebecca, quien inicialmente se hace pasar por otra víctima de Donnie, pero pronto se destapa una vez que están en la cámara de seguridad.

Las motivaciones exactas de Donnie y Rebecca siguen sin estar claras, pero sí que es evidente que van contra personas que han hecho algo muy malo. En el caso de Helvig, este paga con su vida el ser un depravado, mientras que Beverly acaba siendo asesinada por Rebecca por ser una colaboradora de Helvig en sus atrocidades.

Por lo poco que se va sabiendo, Rebecca parece tener como objetivos a todos aquellos poderosos que directa o indirectamente hicieron que su madre muriera. Ya son varias las veces que sale a relucir el tema de su madre y Rebecca hace hincapié en ello, así que da la sensación de que por ahí van los tiros.

Lance Durand también tenía vínculos con Helvig

Alex y Kayla descubren que Durand tenía relación con Helvig, así que eso les hace ir a preguntarle al impresario. En un principio, Durand afirma que solo trató con este una sola vez, pero fueron muchas más, tal y como enfatiza Kayla.

Resulta que, según cuenta Durand, él y Helvig se conocieron durante la pandemia de COVID, haciéndole Helvig un favor. Como durante esa época había restricciones, los trabajadores de Durand no podían salir de casa, así que este maniobró para que los catalogaran como esenciales y pudiesen trabajar. Durand justifica que así salvó al país del desabastecimiento, pero también provocó que algunos trabajadores enfermaran e incluso murieran.

Puede ser que la madre de Rebecca fuera una de esas personas y por ello mató a Helvig y ahora va también a por Durand. Es una negligencia grave que explicaría por qué tiene como objetivos a los poderosos que hacen lo que quieren saltándose las normas para ello.

Alex y Kayla siguen una pista en el episodio 2 de la temporada 2 de Cross

Episodio 2 temporada 2 de Cross
Prime Video

De momento, la policía y el FBI solo tienen una pista con respecto a quién puede ser el que está amenazando a Durand. Antes del incidente de los dedos, durante un congreso que organizó la empresa de Durand, un hombre del público se levantó de su asiento para increpar a Durand. Esto, junto con la revelación de que al hombre le faltan los dedos de una mano, hace sospechar que este puede estar detrás de todo. El problema es que, como no se le ve la cara, es imposible saber quién es, pero surge una buena pista.

En uno de los videos de seguridad, hay una mujer que pone cinta en una puerta para que no se cierre, siendo cómplice del desconocido. Se trata de la doctora Mckenzie Zhukov, quien trabaja como terapeuta en un hospital. Con esa información, Alex y Kayla van allí, haciéndole creer a la doctora que uno de sus pacientes está en peligro y que necesitan encontrarlo. Zhukov sale con evasivas y dice no saber nada de dicho paciente, pero lo que realmente querían Alex y Kayla es tenderle una trampa para que los conduzca hasta el sospechoso, como así acaba haciendo. La doctora no pierde el tiempo en ir a Chicago, así que la siguen y descubren al sospechoso, el cual no tiene nada de inocente.

Un vínculo extraño

Después de una persecución, siguen al hombre hasta su guarida en los túneles del metro, donde Alex y Kayle descubren algo inquietante. No sin antes volar el sitio con explosivos, el sospechoso, llamado Lincoln Esteban, consigue escapar, pero deja algunas pruebas interesantes. Entre otras cosas, descubren tres dedos en un tarro, los cuales podrían ser los de Esteban, sin embargo, lo interesante es que hay una pintura de una mujer en una pared y un altar. Pues bien, el rostro de esa mujer se parece mucho al de Rebecca, pero es incierto por qué Esteban la trata como una deidad.

El problema de Kayla va a más

Alona Tal como Kayla Craig en el episodio 1 de la temporada 2 de Cross
Prime Video

Más allá del caso principal, el problema propio de Kayla relacionado con la pistola que tiene la policía no hace más que crecer. En un momento del episodio, alguien pone a Kayla en contacto con una antigua compañera de trabajo llamada Maggie. Kayla le cuenta que hace unos días apareció un arma vinculada a “Bad Religion” y que el caso puede salpicarle de lleno al estar investigándolo la policía.

La cuestión es que quien pone en contacto a Kayla con Maggie es el llamado Mastermind, de quien no se sabe su identidad y pinta muy peligroso. Eso es lo que se deduce cuando, presa del pánico y después de darle una pista a Kayla, Maggie se suicida por miedo a Mastermind.

El asunto es grave y Kayla está sola, pues el subdirector del FBI se niega a proporcionarle recursos oficiales. Con todo ello, Kayla le cuenta por encima las cosas a Alex, quien se ofrece a ayudarla con lo que sea, aunque ella no quiere arrastrarle a algo que, sin duda, es peligroso. Sin más opción y necesitando a alguien que le cubra las espaldas, Kayla recurre a Bobby Trey (Johnny Ray Gill). El expolicía está en la cárcel tras ser cómplice de Ramsey en la temporada anterior, pero llegó a algún tipo de trato con Kayla al final de esta.