Daredevil: Born Again ha llegado a Disney+ con un episodio 1 impactante tanto en su inicio como en su final, aunque con formas bien distintas de conseguirlo. El esperado regreso de Charlie Cox como Matt Murdock, alias Daredevil, se ha saldado con nota, dejando momentos destacados donde queda claro que la esencia de la versión de Netflix sigue estando ahí.
ALERTA DE SPOILER: Este artículo contiene detalles del episodio 1 de Daredevil: Born Again
Daredevil: Born Again comienza de la forma más trágica posible con la muerte de Foggy Nelson (Elden Henson) al ser disparado por Benjamín Poindexter (Wilson Bethel). El suceso conduce a un enfrentamiento directo entre Daredevil y el también conocido como Bullseye, a través de una escena rodada en una sola toma en el interior del bar de Josie. Cuando Foggy muere, la ira invade a Matt y lanza a Bullseye desde la azotea del edificio, aunque el peligroso villano consigue sobrevivir.
El desgarrador asesinato de Foggy sirve para configurar la trama de Born Again, además de servir para dejar claro que estamos ante una serie oscura, al igual que fue su predecesora. Después de la pérdida de su mejor amigo, Matt deja de ser Daredevil y se centra en su labor como abogado, abriendo un nuevo bufete junto a Kirsten Mcduffie (Nikki M. James).
El otro lado de Matt está latente en su interior

Desde el asesinato de Foggy no se ha vuelto a ver a Daredevil por Nueva York, otros justicieros campan por la ciudad, pero el demonio de la Cocina del Infierno ha desaparecido. Sin embargo, esa vida normal que lleva Matt se empieza a desvanecer rápidamente cuando se entera que Wilson Fisk se presenta a alcalde de Nueva York.
Conociendo a Fisk como lo hace, a Matt le cuesta creer que haya cambiado, considerando que tiene motivaciones ocultas para hacerse con la alcaldía. Decidido a indagar qué trama, Matt le hace una visita a Fisk, teniendo ambos una charla en una cafetería donde el personaje de D’Onofrio promulga que ahora es otra persona radicalmente opuesta al otrora líder criminal llamado Kingpin.
A pesar de las palabras de Fisk, Matt le acaba advirtiendo de que le estará vigilando de cerca ante la posibilidad de que vuelva sacar a relucir su verdadero ser, una amenaza que es recíproca. Fisk deja claro a Matt que no tolerará a los justicieros, haciendo especial énfasis en Daredevil.
El regreso de Daredevil se anticipa al final del episodio 1 de Born Again
Finalmente, Fisk sale alcalde electo de Nueva York, provocando en Matt el resurgimiento de sentimientos que creía enterrados. Tarde o temprano, sabe que algo llevará a que Fisk se descontrole de nuevo, máxime ahora que tiene más poder y medios a su alcance que nunca.
Matt ha sabido controlar durante todo este tiempo los impulsos que en el pasado le llevaban a impartir justicia como su alter ego. No obstante, ante la potencial amenaza que supone Fisk, se ve cada vez más tentado de volver a convertirse en Daredevil. Esto se expresa de manera brillante en los últimos minutos del primer episodio, donde tras una cita con Heather Glenn (Margarita Levieva), Matt camina por la calle entre aquellos eufóricos por la victoria de Fisk, deteniéndose ante una luz roja que ilumina toda su cara como si el destino le indujera a sacar de nuevo su otra cara más oscura y violenta.
Esta escena pone la guinda a un gran episodio uno de Daredevil: Born Again, adelantando un enfrentamiento futuro entre Matt y Fisk, haciendo como si se observasen el uno al otro desde la distancia.
