La Odisea de Christopher Nolan no solo es ya la película más taquillera del director británico, sino que, con sus 1.650 millones de dólares, está a punto de superar los 1.670 millones de Jurassic World como la de mayor recaudación en la historia de Universal Pictures. La adaptación del poema clásico de Homero por parte del oscarizado realizador ha conquistado al público por su espectacularidad, entre otras cosas por reducir a la mínima expresión la pantalla verde. Y es que, de entre todos los efectos prácticos del filme, hay uno que sobresale: en la escena del mar se puso al propio Matt Damon, sin doble, en pleno océano.

Ha sido Guillermo del Toro, tres veces ganador del Oscar, quien durante una reciente sesión de preguntas y respuestas en Reddit desveló este impactante detalle sobre la producción de La Odisea. Lo hizo mientras abordaba el uso de la inteligencia artificial en el cine como herramienta, tras la pregunta de un usuario que le recordó el posicionamiento totalmente contrario del director mexicano a su uso, llegando a afirmar en su día que «prefiero morir».

Reiterando su postura, explicó que la IA supone «la pérdida del aprendizaje que uno tiene como artista. Nunca eres un maestro; siempre eres un aprendiz», justo antes de revelar la anécdota que le confesó Christopher Nolan sobre la escena del mar.

«Esto tiene que ver con una conexión que tengo, por ejemplo, con Chris Nolan. Cuando me mostró La Odisea, hay una escena donde Matt Damon flota en el océano revuelto, y yo le pregunté —porque estábamos hablando de efectos prácticos, de lo buenos que son y de que los dos siempre usamos una maqueta o un modelo—: «¿Cómo lo hiciste?». Me dijo: «Lo pusimos en una tormenta en el océano»».

La escena del mar en ‘La Odisea’ y la forma de hacer cine de Nolan

Matt Damon como Ulises en La Odisea, la película de Christopher Nolan
Universal Studios

Hace unos días, con motivo del estreno de La Odisea en cines, repasamos las escenas del filme que se rodaron sin CGI, entre otras la del caballo de Troya o la de los Lestrigones.

Esta no es una decisión creativa aislada que el cineasta haya adoptado para esta producción en concreto, sino una constante a lo largo de su carrera: como cuando estrelló un Boeing 747 real en Tenet hasta el vuelco del camión en la mítica escena del Joker en El Caballero Oscuro.

Mientras que otros directores —bien por decisión propia o por exigencia de los estudios— recurren en exceso a la pantalla verde y los entornos digitales, Nolan sostiene que la mejor forma de hacer cine realista es, valga la redundancia, hacerlo de forma real.

Por todos estos motivos, Nolan se ha consolidado como uno de los mejores cineastas del séptimo arte. Su empeño por la pureza del cine convierte secuencias como la del mar en La Odisea en momentos memorables, precisamente porque el espectador la ve y dice «esto se rodó de verdad». Una apuesta por el riesgo físico al nivel de la escena del avión en Misión: Imposible – Sentencia Final.