Hablar de Christopher Nolan es hacerlo de un cineasta que, por encima de todo, prima el realismo y los efectos prácticos en sus producciones. En una era donde lo más sencillo sería abrazar la pantalla verde y el renderizado digital, el realizador británico sigue siendo uno de los grandes defensores del cine artesanal. Esta filosofía ha vuelto a ser el motor de su último proyecto, donde encontramos un buen número de escenas sin CGI en La Odisea que requirieron un enorme ingenio técnico para hacerse realidad.

¡Atención! A continuación, spoilers de La Odisea de Christopher Nolan

Si Nolan ha llegado a donde está y su cine es un fenómeno de masas no es una cuestión de suerte, sino por ser un director diferencial dentro de un selecto grupo de realizadores. Esto se consigue a través de una obsesión enfermiza por el detalle, buscando siempre que lo que se ve en pantalla sea lo más realista posible.

La adaptación del poema clásico de Homero no es la primera vez que el cineasta lleva al límite la producción física en el plató. Ya lo demostró haciendo girar un pasillo real en Origen, detonando una explosión nuclear a escala en Oppenheimer o estrellando un avión verdadero en Tenet, por no hablar del camión que volcó en El Caballero Oscuro. Con La Odisea, el reto era adaptar la escala mitológica y los monstruos legendarios sin caer en el abuso de los efectos digitales. Para lograrlo en cámaras IMAX 70 mm, el equipo de producción tuvo que recurrir a la perspectiva forzada, la animatrónica y maquetas de un realismo pasmoso.

¿Qué escenas de La Odisea se rodaron sin CGI y cómo se consiguió?

Tras su impresionante llegada a las salas de cine —marcando un hito en la carrera del director—, continúan saliendo a la luz fascinantes detalles del rodaje. Existen varias secuencias clave en La Odisea que no dependieron del CGI para su creación, confiando todo el peso visual al trabajo artesanal en el set y limitando la posproducción a simples retoques técnicos de limpieza.

1. El Caballo de Troya: Una estructura a tamaño real sin efectos digitales

Cómo se rodó la escena de el Caballo de Troya en La Odisea de Christopher Nolan
Universal Studios

Si hay un símbolo icónico en la epopeya de Homero es el Caballo de Troya, y Nolan se negó rotundamente a recrearlo mediante renderizado 3D. El departamento de arte de la película construyó una estructura de madera a escala real de casi 12 metros de altura, completamente funcional y con capacidad para albergar en su interior a los actores involucrados en la escena

Lejos de limitarse a usar la estructura para los planos exteriores, el rodaje del interior del caballo se llevó a cabo dentro de la propia construcción de madera. El propio Nolan, junto a su director de fotografía Hoyte van Hoytema, se introdujeron en el habitáculo con las voluminosas cámaras IMAX 70 mm para filmar las escenas de claustrofobia y tensión junto a los actores, según desveló Matt Damon. El resultado en pantalla es una atmósfera real, donde la iluminación que entra por las rendijas de la madera y el espacio reducido no son simulaciones por ordenador, sino fruto de la captura física en el set.

2. El asalto de Troya: 750 extras y la sorpresa en el set

La caída de Torya es una de las escenas sin CGI de La Odisea
Universal Studios

Después del embuste del caballo, una de las secuencias más impresionantes de la producción no solo es sorprendente para los espectadores, sino también lo fue para al propio reparto. Durante el rodaje de la apertura de las puertas de Troya tras la entrada de la mítica estructura, Nolan quiso mantener el factor sorpresa para capturar una reacción completamente orgánica de los actores.

En declaraciones a Entertainment Weekly, Damon reveló cómo se vivió ese momento en primera persona:

No sabíamos que Agamenón y un ejército de 750 personas estaban al otro lado. Pensábamos que solo íbamos a llegar hasta la puerta”, explicó Damon. “Abrimos la puerta… Nunca olvidaré ver a Benny [Safdie] con ese disfraz parado en medio. Parecía que eran Benny y 20 hombres porque estaba oscuro detrás de ellos. Y entonces se escuchó un rugido y 500 personas salieron corriendo. Fue algo increíble”.

En lugar de recurrir a la duplicación digital de multitudes (crowd duplication) mediante ordenador, Nolan reunió a un ejército real de 750 figurantes coordinados en la penumbra del plató. Este despliegue de efectos prácticos permitió a las cámaras IMAX 70 mm capturar la escala colosal de la escena con una iluminación y un impacto sonoro 100% auténticos.

3. Los Gigantes Lestrigones: El truco de dobles con gran diferencia de altura

Así se rodó la escena de los gigantes en La Odisea de Nolan
Universal Studios

Una de las escenas sin CGI de La Odisea más impactantes es el ataque de los gigantes Lestrigones durante el viaje de regreso a Ítaca. Como explicó Damon, Nolan no utilizó CGI para crear a estas criaturas, sino una combinación de perspectiva forzada y dobles de acción a dos escalas diferentes, una técnica muy similar a la que empleó Peter Jackson en El Señor de los Anillos:

  • Perspectiva forzada en el plató: Construyendo encuadres y escenarios alineados al milímetro, la cámara crea la ilusión de que un personaje está muy por encima o por detrás de otro en términos de tamaño.
  • Juego de dobles altos y bajos: Para acentuar la diferencia de escala en los planos de interacción física, el equipo combinó a especialistas de más de dos metros de altura con dobles de acción de baja estatura vestidos exactamente con el vestuario de los protagonistas.

Al combinar el cálculo de distancias de la cámara con los dobles a escala real, Nolan logró rodar todo el ataque de los gigantes de forma 100% física en el set de rodaje.

4. Polifemo: Un animatrónico de 18 metros en una localización real

La del cíclope Polifemo es una de las escenas sin CGI de La Odisea
Universal Studios

La aparición del Cíclope Polifemo en su caverna es uno de los mayores desafíos de efectos prácticos de la película. Para evitar recrear la criatura mitológica íntegramente por ordenador, el equipo de producción construyó un mecanismo gigante de unos 18 metros.

Esta imponente estructura física —diseñada para dar volumen, presencia y escala real— contó además con el trabajo en el set del actor Bill Irwin, quien anteriormente ya se encargó de dar vida a TARS en Interstellar y en La Odisea hizo lo propio poniendo las voces y los ruidos, según destacó Damon a Empire. Gracias a este despliegue de ingeniería artesanal, las cámaras pudieron registrar la interacción física de los actores con la criatura, capturando las sombras reales y el impacto del fuego en la cueva sin tener que depender de la pantalla verde.

5. Circe y la escena de los cerdos

Samantha Morton como Circe en La Odisea de Christopher Nolan
Universal Studios

La secuencia del encuentro con la hechicera Circe (interpretada por Samantha Morton) es una de las más impactantes de la película. Cuando la bruja transforma a los marineros de Odiseo en cerdos tras probar su comida maldita, Christopher Nolan volvió a cumplir su estricta norma de evitar los efectos digitales por ordenador.

Lejos de recurrir a la animación 3D o al morphing digital, el equipo de efectos prácticos construyó mecanismos animatrónicos de cerdos que la propia Morton podía manipular y moldear con sus manos sobre la mesa durante la escena. Mediante un minucioso trabajo de edición, ángulos de cámara y la iluminación del técnico Adam Chambers, se logró la ilusión óptica de que la actriz estaba esculpiendo físicamente los rostros de los hombres hasta convertirlos en animales en pleno plató. «No hay CGI, todo es real y ante la cámara; es la magia del cine engañándonos de forma hermosa», destacó la también actriz de Minority Report a Vanity Fair.

El trabajo de Nolan y todo su equipo en La Odisea vuelve a demostrar que los efectos prácticos tienen plena vigencia en el cine actual y ofrecen un realismo casi sin igual. Al prescindir de la pantalla verde para secuencias tan complejas como el ataque de los gigantes, el Caballo de Troya, el Cíclope o el hechizo de Circe, el director logra que los actores entreguen interpretaciones más viscerales al interactuar con elementos reales en el set.

En una era donde las grandes superproducciones de Hollywood dependen cada vez más del renderizado por ordenador, La Odisea se erige como un recordatorio del poder de la artesanía cinematográfica y las escenas sin CGI son posibles.