Clayface se ha convertido en una de las grandes revelaciones de 2026, devolviendo al DCU a la senda del éxito tras el batacazo comercial de Supergirl. La cinta de terror dirigida por James Watkins ha recibido una valoración mayoritariamente positiva de la crítica y una excelente acogida por parte de los fans, coronándose además como el número uno en taquilla durante su fin de semana de estreno. Centrada en el origen del icónico villano de Batman, Clayface se reserva para sus instantes finales un impactante cameo de Aaron Paul (Breaking Bad, Westworld). Sin embargo, aunque esta aparición del actor dura solo unos segundos en pantalla, su papel iba a ser considerablemente mayor, quedando la mayoría de sus escenas en la sala de montaje, según ha revelado el propio director.

¡Atención! A continuación, spoilers de Clayface

Con Tom Rhys Harries como Matt Hagen, Clayface cuenta una historia de desdicha para su protagonista. Tras una infancia difícil en Gotham, consigue labrarse un futuro como estrella emergente de Hollywood, hasta que un mafioso le arrebata todo tras ordenar un brutal ataque que le desfigura el rostro. Desesperado por recuperar su carrera, Hagen decide someterse a un tratamiento experimental que primero le devuelve su apariencia, pero que acaba convirtiéndolo en un monstruo capaz de cambiar de forma.

¿Quién es Aaron Paul en Clayface y qué significa su cameo?

El cameo de Aaron Paul en Clayface era más largo inicialmente
Aaron Paul en Black Mirror (Netflix)

La fugaz aparición de Paul en Clayface tiene lugar durante el tramo final de la película, en la secuencia ambientada en el club Vesuvius. Mientras Matt utiliza su capacidad para cambiar de forma para vengarse de los mafiosos que le desfiguraron el rostro, el protagonista adopta durante unos instantes la apariencia de su padre, Jimmy “One Nut” Hagen, interpretado por el también actor de Black Mirror.

Jimmy era un criminal abusivo que marcó la infancia de Matt en los barrios marginales de Gotham. Uno de los mafiosos a los que se enfrenta el protagonista está relacionado con la muerte de su padre, por lo que adoptar su rostro convierte esa transformación en algo más que una demostración de sus poderes: también le permite utilizar el pasado contra quienes le hicieron daño.

En una entrevista con Variety, Watkins, también director de Eden Lake y No hables con extraños, explicó cómo surgió el cameo de Aaron Paul en Clayface y cómo consiguieron que el actor participara en la película del DCU.

«Era como, ‘¿A quién podemos conseguir para que interprete al padre de Matt?’ Y la verdad es que me encanta Aaron Paul como actor. Sé que es un detalle pequeño, pero creo que vivía en París, así que alguien dijo: ‘¿Por qué no nos ponemos en contacto con él?’. Es un hombre encantador, vino y fue muy amable y un actor excelente. Es un momento breve, y es como un guiño, ¿no? Pero la idea de que Matt no sea su padre y cosas así. Fue un placer conocerlo. Dijo algo como: ‘Sí, genial película de DC. Dejaré ver mi cara un momento’. Fue muy amable de su parte»

Rodó varias escenas que fueron eliminadas

Aunque su aparición en Clayface se limita a unos pocos segundos, Paul llegó a rodar varias escenas para la película que nunca llegaron al montaje final. Según reveló James Watkins en una entrevista con Entertainment Weekly, el actor pasó varios días trabajando en secuencias retrospectivas que profundizaban en la infancia de Matt y en la relación con su padre.

Estas escenas mostraban con mayor detalle el pasado familiar del protagonista y el carácter abusivo de su padre, un trasfondo que habría dado más peso a las motivaciones de Matt. Sin embargo, el equipo terminó descartando la mayor parte de ese material, reduciendo la participación de Paul a ese breve cameo.

El director explicó que, durante el desarrollo de la historia, se plantearon hasta qué punto el pasado traumático debía definir al protagonista. La película llegó a explorar la idea de los «pecados del padre», pero Watkins acabó considerando que el deseo de venganza era un tema más universal y reconocible para el público. Con ese cambio de enfoque, las escenas que desarrollaban la relación entre Matt y su padre perdieron peso en la narración y terminaron quedándose fuera del montaje definitivo.