Clayface ya está en cartelera y su arranque en cines se ha saldado con una victoria para el DCU que lideran James Gunn y Peter Safran. La película de terror protagonizada por Tom Rhys Harries ha conquistado el número uno de la taquilla norteamericana en su primer fin de semana con 24 millones de dólares (alcanzando los 46,5 millones a nivel global), cifra que no está mal tratándose de una propuesta dirigida a un público principalmente adulto y alejada del molde habitual de superhéroes. Sin embargo, tras los altibajos económicos del estudio, la gran incógnita es evidente: ¿conseguirá Clayface ser rentable en taquilla o estamos ante un espejismo que terminará repitiendo el tropiezo de Supergirl?

La que es ya la tercera película del DCU ha aprovechado el empuje de las buenas críticas para arrancar con buen pie su andadura por la cartelera mundial. Con un sólido 75% de aprobación en Rotten Tomatoes por parte de la prensa especializada, el público general también está respondiendo con entusiasmo a esta atípica propuesta para DC, otorgándole una A− en CinemaScore —una calificación difícil de conseguir en el género de terror, tal y como destacó el propio Gunn recientemente en Threads—:

«Estoy realmente orgulloso de esto. Sinners es la única película de terror que ha conseguido una A en CinemaScore en toda la historia, y solo tres películas de terror han obtenido una A− en los últimos años: Obsession, Weapons y ahora Clayface. Todo el mérito es de Mike, Hossein, Tom, Naomi y todo el equipo».

¿Conseguirá ‘Clayface’ ser rentable en taquilla?

Clayface va camino de ser rentable en taquilla.
Warner Bros.

Una recaudación de estreno global de 46,5 millones de dólares para una producción de DC puede parecer modesta a simple vista, quedando incluso por debajo del arranque de Supergirl, que cosechó 37 millones de dólares en su primer fin de semana en Norteamérica. Sin embargo, la gran diferencia radica en el coste de producción: mientras que la cinta protagonizada por Milly Alcock como Kara Zor-El contó con un abultado presupuesto de 170 millones de dólares, Clayface se ha producido con un ajustado presupuesto de 40 millones de dólares.

Con este coste de producción tan contenido, Clayface necesita alcanzar aproximadamente 100 millones de dólares en la taquilla mundial —siguiendo la regla de que una película necesita recaudar al menos 2,5 veces lo que costó— para empezar a generar beneficios netos. Se trata de una meta comercial nada descabellada.

Según The Numbers, la película acumula actualmente 1,2 veces su presupuesto de producción, por lo que va bien, pero todavía le queda camino por recorrer.

Usualmente, salvo excepciones, las producciones de terror suelen sufrir una caída pronunciada en la venta de entradas durante su segundo fin de semana en cartelera, lo que lastra recaudación final. Por ello, la evolución de Clayface en los próximos días será determinante.

Halloween como ventaja

La gran ventaja para esta entrega del DCU es que afronta su segunda semana amparada por la solidez de la crítica y, lo que es aún más importante, desembarca de lleno en la semana de Halloween. En este marco, no existe en cartelera ninguna propuesta de terror rival que le pueda hacer sombra, así como tampoco se atisba un gran blockbuster capaz de desbancarla hasta el 6 de noviembre, fecha señalada para el estreno de Godzilla Minus Zero.

A priori, Clayface debería ser una película rentable en taquilla, ya que alcanzar los 100 millones de dólares no representa una barrera infranqueable. Sin embargo, la verdadera incógnita estriba en averiguar si logrará dar el salto de rentable a éxito comercial, un hito que dependerá exclusivamente de su capacidad de mantenimiento y permanencia en las salas durante el tramo final del otoño.