Ni contar con una estrella en alza como Jacob Elordi ha salvado a La constelación del perro de firmar un rotundo fracaso en taquilla en su estreno. Aunque la nueva película de Ridley Scott prometía convertirse en uno de los grandes eventos del año, las frías reacciones de la crítica y el público han provocado que la adaptación de la novela de Peter Heller firme uno de los peores lanzamientos de 2026.

En la sede de 20th Century Studios, las alarmas han saltado tras comprobar los desoladores datos de su primer fin de semana en cartelera. Con una inversión de producción que ronda los 90-110 millones de dólares —a los que habría que sumar una importante cifra en promoción—, la cinta apenas ha rozado los 19,3 millones de dólares en la taquilla global en su estreno. Que un lanzamiento de este calibre debute de una forma tan pobre en recaudación no solo deja un promedio por pantalla alarmante, sino que condena al proyecto a entrar en pérdidas millonarias desde su primera semana.

¿Por qué ‘La constelación del perro’ es un fracaso en taquilla? Las claves del fiasco

De los 19,3 millones de dólares recaudados en todo el mundo, el mercado norteamericano solo ha aportado 8 millones de dólares. Una cifra escasa que ha dejado al filme en una discreta quinta posición, viéndose superado ampliamente por títulos consolidados en la cartelera como Spider-Man: Brand New Day (22,2M$), la esperada Coyote vs. Acme (15,4M$), La Odisea (14,3M$) e Insidious: Out of the Further. Este sonado tropiezo convierte a ‘La constelación del perro’ en el mayor fiasco comercial de Ridley Scott desde El último duelo (2021), producción que naufragó en Norteamérica con apenas 4,3 millones de dólares en su estreno y apenas 30 millones de dólares a nivel mundial al final de su recorrido.

El descalabro de una propuesta de esta envergadura raras veces responde a un único factor. En el caso del largometraje de Scott, se ha producido una tormenta perfecta, donde no solo las críticas han tenido su impacto, sino también otros condicionantes.

Para empezar, ‘La constelación del perro’ es una historia postapocalíptica que no deja de tener fuertes tintes de ciencia ficción, un género especialmente difícil de posicionar en la taquilla actual a no ser que el filme pertenezca a una gran franquicia o sea una maravilla, como ha sido este año el caso de Proyecto Salvación.

El presupuesto es un obstáculo, pero no el problema principal

Gastarse hoy en día 100 millones de dólares en una película no es ninguna locura, pues hay superproducciones que exceden con creces los 200 millones. En el caso de La constelación del perro, el problema no está en cuánto se invirtió en ella, ya que situar el punto de equilibrio en unos más que factibles 250 millones de dólares era un objetivo alcanzable.

Sin embargo, con un arranque tan raquítico en taquilla, la cifra exacta del presupuesto pasa a ser secundaria: da igual que hubiese costado 80, 70 o 60 millones. Cuando firmas apenas 19,3 millones de dólares globales en tus primeros tres días, la inversión se vuelve insalvable de todas las maneras.

Margaret Qualley como Cima en La constelación del perro (The Dog Stars)
20th Century Studios

Críticas divididas, ritmo pausado y una competencia feroz

El verdadero problema ha sido el frío recibimiento de la prensa especializada. Con un raquítico 40% de valoraciones positivas en Rotten Tomatoes, el consenso general ha terminado por ahuyentar al espectador indeciso. Críticos de medios de referencia como The Hollywood Reporter la han calificado como una película «demasiado melancólica», un diagnóstico al que se han sumado numerosos análisis que señalan su ritmo excesivamente lento y contemplativo, un tono que ha terminado por chocar frontalmente con las expectativas del público general.

A este desgaste por las malas reseñas se le añade un entorno extremadamente hostil en la cartelera. Salir a las salas a competir contra títulos que aún arrastran a masas de espectadores, como Spider-Man: Brand New Day y La Odisea, requería un evento cinematográfico incontestable. Sin el favor de la crítica ni un «boca a boca» entusiasta que la salvase, La constelación del perro ha quedado aplastada por la competencia directa.

Por último, surge el inevitable factor del streaming. En la actualidad, buena parte del público no duda en esperar unas semanas para ver este tipo de producciones en plataformas (en este caso, Disney+), especialmente cuando la recepción crítica es tan divisiva. Frente al alto coste de la entrada de cine, quien decide acudir a las salas prefiere no arriesgar su dinero en una propuesta que no ofrece tantas garantías, optando por valores seguros en taquilla como el universo Spider-Man o el cine de Christopher Nolan.