Ver La Odisea en IMAX 70 mm no es simplemente ir al cine: es presenciar la máxima resolución y fidelidad visual que el formato analógico puede ofrecer en la actualidad. La técnica predilecta de Christopher Nolan ofrece una nitidez y un campo de visión tan colosales que se ha convertido en una auténtica reliquia de culto para los cinéfilos. Sin embargo, se trata de una experiencia tan exclusiva a nivel mundial que ni siquiera en un país como España es posible ver La Odisea en su formato IMAX 70 mm original, debido a la falta de salas equipadas con proyectores de celuloide de 15 perforaciones.

¿Qué hace tan especial a la proyección de ‘La Odisea’ en formato IMAX 70 mm?

Ocurrió con Oppenheimer y la historia se repite ahora con La Odisea: el estreno de una película de Nolan en IMAX 70 mm es un evento cinematográfico de primer orden. Existe un verdadero furor entre los espectadores por disfrutar de la nueva superproducción protagonizada por Matt Damon en la máxima calidad concebida por el cineasta.

Pero, ¿qué significa realmente este formato y por qué causa tanta fascinación? La respuesta reside en una combinación única de resolución, tamaño y artesanía cinematográfica que la proyección digital no puede replicar.

  • Inmersión total en pantalla completa: Las auténticas salas IMAX 70 mm combinan una pantalla de enormes dimensiones con la relación de aspecto 1.43:1. Cuando una película se filma con cámaras IMAX analógicas, la imagen ocupa una porción mucho mayor del campo visual del espectador, generando una experiencia que se puede describir como mirar a través de una ventana abierta al propio mundo de la película.
  • La textura única del celuloide: El negativo de 70 mm conserva un grano fotoquímico natural y una cantidad de información visual masiva. Al proyectarse mediante luz atravesando la película física, ofrece una imagen con una textura orgánica y una profundidad espacial que muchos aficionados consideran superior a la proyección digital.
  • Un acontecimiento cinematográfico excepcional: La combinación de un sistema de sonido calibrado al milímetro, la estabilidad mecánica del proyector y el gigantesco formato del fotograma convierte cada pase en un evento. Más que sustituir a los mejores sistemas digitales actuales, el IMAX 70 mm ofrece una experiencia visual y sonora con un carácter propio que sigue siendo venerado por directores y cinéfilos.

Para comprobar de forma gráfica cómo cambia el encuadre según la sala, la web oficial de la película incluye un comparador interactivo con fotogramas reales de La Odisea.

La Odisea de Nolan es una experiencia en IMAX 70 mm
Universal Studios

Las razones por las que ‘La Odisea’ en IMAX 70 mm es una experiencia exclusiva y no se puede ver en España

A pesar de que ver lo nuevo de Nolan en celuloide es la experiencia máxima, disfrutar de La Odisea en este formato es un privilegio al alcance de unos pocos espectadores en todo el mundo. La explicación radica en que la infraestructura para exhibir copias en celuloide IMAX 70 mm es extremadamente escasa; aunque la cifra ha crecido tras el fenómeno de Oppenheimer, en todo el planeta existen actualmente tan solo 41 cines equipados con proyectores analógicos 15/70 en activo, ubicados en su gran mayoría entre Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Australia. La fiebre por conseguir una localidad en estos recintos es tal que las entradas ya están agotadas hasta el 19 de agosto en Nueva York y Los Ángeles, y hasta el 10 de septiembre en Londres.

En España, aunque existen varias salas que operan bajo la marca IMAX en Madrid, Barcelona, Mallorca y Valencia, todas las proyecciones comerciales se realizan actualmente en formato digital, principalmente mediante sistemas IMAX Láser. Por lo tanto, ningún cine comercial en nuestro país es capaz de exhibir largometrajes en IMAX 70 mm de 15 perforaciones. A ello se suma la enorme complejidad logística del formato: cada copia en celuloide cuesta decenas de miles de dólares, puede superar los 250 kilos de peso y requiere proyectores específicos, transporte especializado y proyeccionistas con formación técnica. Por ello, las proyecciones en IMAX 70 mm quedan limitadas a ese puñado de localizaciones.

Aunque no sea posible disfrutar de la versión IMAX 70 mm, La Odisea es una obra que merece ser vista, al menos una vez, en la gran pantalla. Incluso si la proyección es en una sala digital convencional, la escala de la producción, el diseño de sonido y la fuerza visual de Nolan hacen que la entrada merezca la pena.