Los Minions, esos simpáticos y muy gamberros personajes amarillos de Gru, vuelven a hacer de las suyas en la nueva película de la saga. Minions and Monsters llega a los cines esta semana, siendo de nuevo una entrega divertidísima en la que estos seres son los grandes protagonistas. Sin embargo, con su regreso a la gran pantalla, vuelve a surgir una de las dudas más repetidas por los espectadores: ¿por qué hablan así los Minions?
Introducidos por primera vez en 2010 con Gru: Mi villano favorito, estas alocadas criaturas amarillas se convirtieron rápidamente en el alma de la franquicia. Aunque nacieron como los fieles esbirros de Gru, su arrollador éxito entre el público les ha permitido consolidar su propia trilogía de spin-offs, que incluye Los Minions (2015), Minions: El origen de Gru (2022) y la recién estrenada Minions and Monsters (2026).
Como factor diferencial para que esta franquicia sea a día de hoy la más taquillera de la historia de la animación, los simpáticos esbirros se meten en un auténtico torbellino en su nueva aventura. En esta ocasión, tendrán que salvar al mundo del caos absoluto que ellos mismos desataron al liberar, por accidente, a una legión de monstruos por todo el planeta.
El ‘Minionés’: ¿Cómo nació el idioma de los Minions según su director?

En esta nueva aventura cinematográfica, estas divertidas criaturas amarillas vuelven a hablar, como de costumbre, por los codos. Al hacerlo, hacen gala de ese dialecto tan característico que a nivel global ha sido acuñado oficialmente como minionés (o minionese en su versión original).
En una entrevista reciente con Variety, Pierre Coffin —director de Minions and Monsters y de casi toda la franquicia (a excepción de Gru 4 y Minions: El origen de Gru)— ha arrojado luz sobre por qué hablan así los Minions. Y es que nadie mejor que él para resolver el misterio, ya que ha sido el responsable absoluto de prestarles su voz desde el debut original de la saga en 2010.
La historia detrás del lenguaje de los Minions es fascinante, ya que el minionés nació casi por pura casualidad. En un principio, Coffin no iba a encargarse de prestar su voz a estos diminutos secuaces supervillanos; es más, ni siquiera estaba previsto que hablasen.
Todo comenzó durante el desarrollo de la primera entrega de Gru. Fue entonces cuando Coffin se percató de una frase en el guion escrito por Cinco Paul y Ken Daurio que decía: «Gru llega al escenario y los Minions corean su nombre».
En ese momento, los esbirros amarillos solo decían esa palabra en toda la película, pero el detalle dejaba claro que no eran mudos. Coffin le propuso de inmediato al fundador de Illumination, Chris Meledandri, explotar esa vía. Tras recibir la aprobación, el equipo exploró varias posibilidades, pero ninguna terminó de encajar. Así que, mientras esperaban a que un actor de doblaje profesional se encargara de la tarea, Coffin —quien ya tenía experiencia previa en anuncios de televisión— probó cómo sería su propia versión.
¿Por qué hablan y suenan así los Minions?

Al no saber muy bien qué decir, puesto que no había guion ni ninguna indicación de cómo debían sonar las criaturas, Coffin improvisó por completo.
“No sabía muy bien qué decir, así que balbuceé incoherencias, pero con un par de palabras sueltas aquí y allá; creo que dije ‘panqueque’ y ‘panna cotta’… las palabras con ‘p’ sonaban raras”.
Una vez grabadas esas pruebas, Coffin subió el tono de la grabación seis semitonos usando un software de audio y se la envió a Meledandri. Al escuchar aquel disparate en falsete acelerado, el jefe del estudio solo tuvo una respuesta clara: “Bueno, ¿por qué no las haces tú?”.
Y así fue como nació el minionés, un idioma que comenzó a evolucionar notablemente en Gru 2: Mi villano favorito. Fue en esa secuela donde Coffin empezó a combinar el balbuceo chillón de la primera entrega con palabras y frases reales —o inspiradas en ellas— de idiomas como el español, el italiano y el francés.
Desde entonces, y con el paso de las entregas, el lenguaje de los Minions ha seguido expandiéndose hasta incluir elementos del japonés, el filipino, el coreano, el hindi, el alemán y el indonesio en cada nueva producción. De hecho, tras siete películas a sus espaldas, el propio Coffin calcula que ahora mismo hay representadas “alrededor de una docena” de lenguas distintas en sus desternillantes diálogos.
En cuanto a la selección del vocabulario, Coffin reconoce que muchas veces incluye aquellos términos que le resultan divertidos y que sabe que van a sonar de fábula en la gran pantalla. “Surge de encontrarme con alguien que dice una palabra graciosa o tiene un nombre curioso, y pienso: ‘¡Ah, eso encajaría perfecto para un Minion!’”, confiesa el realizador.
El secreto del éxito de un idioma universal
Así que ahora ya sabes por qué hablan así los Minions: un lenguaje único que tiene la maravillosa capacidad de hacer disfrutar a espectadores de cualquier rincón del planeta, rompiendo por completo toda barrera cultural.
Expresiones que ya son historia de la cultura pop como «Bello» (hola), «Poopaye» (adiós), «Tulaliloo ti amo» (te amo) o la inconfundible «Banana» demuestran que no hace falta un diccionario tradicional para conectar con el público masivo.
Por eso, cuando vayas a las salas de cine esta semana a disfrutar de Minions and Monsters o repases en casa alguna de las entregas anteriores de la saga, afina bien el oído. Detrás de cada divertido chillido acelerado no hay un simple balbuceo aleatorio, sino una magistral batidora de una docena de idiomas reales, un bloc de notas lleno de ideas espontáneas y, sobre todo, toneladas de genialidad creativa.
