Aunque Toho no ha revelado el presupuesto oficial de Godzilla Minus Zero, su director, Takashi Yamazaki, confirmó que la secuela ha contado con más dinero que Godzilla Minus One. El cineasta japonés explicó que buena parte de esos recursos adicionales se destinó a ampliar las posibilidades visuales y sonoras de la película, llevando su apartado técnico un paso más allá respecto a la entrega anterior. Y eso ya es decir, teniendo en cuenta que el filme de 2023 consiguió el Oscar a los Mejores Efectos Visuales.
Para poner en perspectiva este aumento de presupuesto, basta con recordar lo que consiguió Godzilla Minus One con una inversión estimada de entre 10 y 15 millones de dólares. La película no solo sorprendió por la calidad de sus efectos visuales, sino que demostró cómo conseguir un resultado tan realista sin necesidad de gastar una cantidad ingente de dinero, hasta el punto de competir e incluso superar visualmente a producciones con presupuestos hasta diez veces superiores.
Con Godzilla Minus One también hubo que esperar bastante para conocer los detalles sobre su coste, ya que tanto Toho como Yamazaki fueron bastante herméticos al respecto. Con Godzilla Minus Zero se está repitiendo el mismo patrón: aunque la película ya se ha estrenado en Japón, todavía no se conoce su presupuesto oficial. Lo que sí ha trascendido es un detalle clave: la secuela ha contado con una inversión superior a la de su predecesora.
El mayor presupuesto de ‘Godzilla Minus Zero’ permitió mejorar aspectos técnicos

Aunque Godzilla Minus One es un prodigio técnico tanto a nivel visual como sonoro, Yamazaki tuvo muy claro dónde quería que se notase la mayor inversión desde el momento en que Toho puso más dinero a su disposición para la secuela. Su objetivo era ofrecer una experiencia todavía más inmersiva al público, tal y como explicó a ScreenRant.
“En cuanto al presupuesto, hemos recibido un presupuesto mayor que para la película anterior, por lo que estamos muy agradecidos. Intenté invertir la mayor parte posible en crear expresiones visuales nunca antes vistas. En otras palabras, me esforcé por plasmar en la pantalla y en la experiencia que el público viviría al ir al cine. Por ejemplo, en una misma escena, intenté capturar la intensidad de un ataque de kaiju desde la perspectiva humana, lo que nos permitió lograr un nivel de terror adicional. Especialmente para quienes vean la película en cines. El presupuesto se ha traducido en un gran factor de entretenimiento”.
Como primera producción japonesa rodada para IMAX, Godzilla Minus Zero también busca aprovechar al máximo las posibilidades de inmersión que ofrece este formato. Para ello, Yamazaki quiso que criaturas como Godzilla y King Ghidorah resultasen lo más realistas posible.
“La idea era hacer que los kaiju parecieran reales y situar al público a ras de suelo, cara a cara con ellos. En ese aspecto, invertí un presupuesto adicional considerable. Realmente nos permitió explorar y ampliar nuestras posibilidades, así como el tipo de expresión visual que podíamos plasmar en la pantalla”.
El sonido, clave
Con espectadores hablando de lo abrumador que resulta el sonido de Godzilla Minus Zero, Yamazaki ya había adelantado que ese apartado se beneficiaría del mayor presupuesto de la película, mejorando «notablemente la fidelidad y la intensidad del sonido».
“En la película aparecen ciertos aviones de combate, y pudimos grabar su sonido en exteriores. Al superponer esas grabaciones, el público experimentará una mayor profundidad sonora. Al igual que con la música, nunca había visto tantos instrumentos grabados para la banda sonora. En muchos aspectos, pudimos ser un poco más extravagantes de lo habitual en la producción”.
Aunque de momento se desconoce cuánto ha costado Godzilla Minus Zero —un dato que sería interesante conocer para poner en perspectiva su rendimiento comercial y si habrá tercera entrega—, disponer de más recursos ha permitido a Yamazaki ampliar las posibilidades técnicas de la secuela y llevar su experiencia cinematográfica un paso más allá respecto a Godzilla Minus One.
