Mientras Disney sigue viendo cómo Tron: Ares sucumbe en taquilla, ahora le ha surgido otro foco de preocupación con su último estreno. La película de Bruce Springsteen, Deliver Me from Nowhere, no ha arrancado con buen pie en la taquilla mundial después de disponer de un presupuesto más bien elevado para una producción de este tipo.

Definitivamente, a la espera de que Avatar: Fuego y Ceniza salve la papeleta, no es el año de Disney. Al igual que en 2024 el estudio posicionó hasta cuatro películas en el top 10 de recaudación mundial, en 2025 solo tiene en esos puestos de honor a Lilo y Stitch, además Los 4 Fantásticos: Primeros Pasos. Casi con total seguridad, la cinta de Marvel acabará desbancada, pero será sustituida por la tercera entrega de la saga de James Cameron.

Por ahora, Disney patinó mucho con Blancanieves y ahora también con Tron: Ares, con la cual pueden perder más de 100 millones de dólares en taquilla. El caso es que cuando todavía no se han recuperado del golpe del mal rendimiento de la película de ciencia ficción, ahora aparece Springsteen: Deliver Me from Nowhere. El filme biográfico sobre la creación del álbum Nebraska del cantante estadounidense ha comenzado de forma muy tibia su andadura por la taquilla.

Apenas 9,1 millones de dólares son los que ha conseguido sumar el largometraje en su fin de semana de estreno en la taquilla norteamericana. A esa cantidad del mercado doméstico se suman otros 7 millones de dólares de los territorios internacionales, llevando Springsteen: Deliver Me from Nowhere un total de 16,1 millones de dólares.

La película de Springsteen dispuso de un presupuesto que complica las cosas

Jeremy Allen White como Bruce Springsteen en la película Springsteen: Deliver me from nowhere
20th Century Studios

Está claro que un estreno mundial con esa recaudación no es muy halagüeño que digamos. Sobre todo si se tiene en cuenta que el coste de producción de la película ascendió a 55 millones de dólares, bastante para un biopic, cuando, por ejemplo, Oppenheimer, con todo el despliegue que tuvo, le costó 100 millones de dólares a Universal.

Dado lo invertido solamente en la filmación y que las salas de cine se quedan aproximadamente con la mitad de la venta de las entradas, Springsteen: Deliver Me from Nowhere necesitaría como mínimo 137 millones de dólares para que el estudio le saque beneficio.

No hace falta decir que, a no ser que la situación dé un giro de 360 grados, a ese ritmo no va a alcanzar esa cantidad ni por asomo. A ello se le suma el hecho de que ha causado cierta división en los críticos, según se discierne del 60% de valoraciones positivas en Rotten Tomatoes, aunque al público le está gustando más al otorgarle un 82% y una B+ en CinemaScore.

Lo llamativo de todo ello es que, a pesar de que Allen White es una cara conocidísima gracias a la serie The Bear, la película no ha conseguido atraer a más público. Hace tiempo que se viene demostrando que esto ya no es garantía de nada, aunque antaño sí lo fuese. Antes te asegurabas a una estrella de Hollywood como protagonistas y solo son el mero hecho de contar con su cara ya se aseguraban una recaudación decente, pero ahora ya no es así.