Lupin ha vuelto a Netflix con su esperada temporada 4 y lo hace con un episodio 1 en el que Assane Diop (Omar Sy) se topa con su enemigo más temible hasta la fecha: él mismo. Cuatro años han pasado desde que Assane aceptó ir a la cárcel a cambio de poner a salvo a su familia y lograr que su fiel amigo Ben (Antoine Gouy) fuese liberado. Sin embargo, a menos de una semana de cumplir su condena, ocurre un suceso inesperado que le vuelve a colocar en el ojo del huracán.

¡Atención! A continuación, spoilers del episodio 1 de la temporada 4 de Lupin

Muchas cosas han cambiado desde que Assane pactó con el capitán Guédira (Soufiane Guerrab) entregarse a la justicia para cumplir su pena y garantizar la tranquilidad de los suyos. En estos cuatro años, su hijo Raoul ha crecido y su exmujer, Claire (Ludivine Sagnier), ha iniciado una relación con Ben; algo de lo que Assane todavía no es consciente y que promete ser un duro golpe personal. Sin embargo, ahora tiene una preocupación mucho mayor que requiere de toda su atención, pues su libertad le va en ello.

A Assane le sale un imitador en el episodio 1 de la temporada 4 de ‘Lupin’

Lupin Temporada 4
Netflix

A tan solo cuatro días de cumplir su condena, una emisión pirata interrumpe de repente en todas las pantallas de París. Es Lupin, quien, con la voz de Assane, anuncia su regreso para cometer dos robos simultáneos en dos puntos totalmente opuestos de la geografía francesa: París y Aviñón. ¿Sus objetivos? El cuadro El robo del guardamuebles y el Zafiro de Luis XIV.

En teoría, con Assane bajo estricta vigilancia en prisión, resulta imposible que pueda cometer semejante hazaña, máxime cuando los robos se anuncian para las 8:00 p.m. de ese mismo día. Sin embargo, su reputación de lograr lo imposible le precede. Para evitar cualquier intento de fuga o estratagema, el alcaide de la cárcel toma una medida drástica: colocarle una camisa de fuerza e ingresarlo en una jaula de cristal insonorizada, completamente blindada y vigilada por decenas de guardias y presos.

Dos robos, con Assane vigilado

Con agentes desplegados en las localizaciones donde Lupin ha amenazado con golpear —incluidos los inspectores Guédira y Sofia Belkacem (Shirine Boutella) en París—, la hora límite se acerca. Durante unos segundos reina la calma y parece que la amenaza es un farol, pero el caos se desata de golpe. Las luces se apagan, los valiosos objetos desaparecen sin dejar rastro y, para sorpresa absoluta de los guardias, Assane también se esfuma de prisión, dejando la jaula de cristal completamente vacía.

A partir de ese instante se desata en los museos y la prisión, donde estalla un motín. Mientras tanto, en el Museo de Historia Natural de París, las alarmas se activan al avistar a un sospechoso ataviado como Assane. Sofia emprende una persecución en solitario tomando la delantera a Guédira. Sin embargo, de repente se produce un giro trágico: tras escucharse la voz de la agente dando el alto al impostor, Sofia es empujada y cae al vacío desde una gran altura, quedando gravemente herida sobre el suelo del museo.

Guedirá interroga a Assane y este afirma que alguien le ha tendido una trampa

A ojos de todo el mundo, incluido el propio Guédira, Assane es el culpable de los atracos y del ataque a Sofia. Indignado y furioso, el policía acude de inmediato a la prisión para interrogarlo cara a cara. Es ahí donde el protagonista le revela la verdad: él nunca abandonó la jaula y todo forma parte del plan de un peligroso imitador que utiliza exactamente sus mismos métodos.

Assane le detalla con precisión cómo se ejecutó el engaño: la jaula de cristal estaba equipada con pantallas de LED transparente y cámaras que proyectaban una imagen fija del habitáculo vacío para simular su fuga. Además, el impostor provocó el motín en el recinto penitenciario para desviar la atención de los guardias e impedir que verificaran la celda in situ. Respecto a la obra de arte, la pintura original se sustrajo con anterioridad; el lienzo expuesto en el museo era en realidad una réplica con pintura hidrosoluble, diseñada para diluirse por completo al activarse el sistema antiincendios.

Tras comprobar el alcaide que la jaula blindada no procedía de la administración oficial —al descubrirse que los sellos de transporte eran falsos—, las sospechas de Guédira sobre Assane comienzan a disiparse. Sin embargo, la trama da un vuelco inmediato: de forma misteriosa, el lienzo original robado aparece escondido en la nevera de la celda de Assane. Aunque el protagonista insiste en que alguien lo ha colocado allí para incriminarlo, la situación se vuelve casi indefendible cuando sale a la luz una grabación de seguridad que sitúa a Assane en el Museo de París; una prueba demoledora que se tratará de un deepfake.

¿Quien es el imitador de Lupin?

Por el momento, la identidad de la persona que está suplantando a Assane es un completo misterio, pero este primer episodio de la temporada 4 de Lupin deja caer varias pistas clave sobre su perfil. Para empezar, se trata de una figura con recursos económicos y logísticos, capaz de diseñar una jaula con tecnología de LED transparente, falsificar sellos oficiales y coordinar dos golpes simultáneos entre París y Aviñón.

Sin embargo, el detalle más revelador es que conoce estrechamente a Assane: el protagonista había hablado en su juventud sobre el cuadro El robo del guardamuebles con su amigo Ben (Antoine Gouy), lo que establece un vínculo directo con su pasado. Además, el impostor ejecuta cada atraco con la misma elegancia y precisión que el célebre ladrón de guante blanco, lo que abre la puerta a que se trate de alguien que lo ha estudiado de forma obsesiva durante años o de una figura que aprendió sus mismos métodos de primera mano.

Final explicado del episodio 1 de la temporada 4 de ‘Lupin’

Omar Sy como Assane en el episodio 4x01 de Lupin
Netflix

Ante la gravedad de la trampa y el riesgo inminente de ser inculpado por el brutal ataque a Sofia, Assane comprende que no puede quedarse impasible. El protagonista toma la decisión drástica de fugarse de prisión con un objetivo claro: demostrar él mismo su inocencia y dar caza a su suplantador antes de que sea demasiado tarde.

Su primer paso en la investigación consiste en verificar si su acérrimo enemigo, Hubert Pellegrini (Hervé Pierre), está detrás de esta maquiavélica operación desde las sombras. Tras confirmar que el magnate continúa encarcelado en Malasia —donde fue recluido tras caer en la trampa de Assane, como se relata en este episodio 4×01 de Lupin—, decide buscar respuestas en el entorno directo de su rival.

Para ello, Assane se cuela en la residencia familiar y se encuentra con Juliette Pellegrini (Clotilde Hesme). Esta no solo le asegura que no le guarda ningún tipo de rencor por haber enviado a su padre a la cárcel, sino que se muestra encantada de que lo haya hecho, así que incuso se presta a que acuda a ella si necesita ayuda con todo lo que está sucediendo.

Justo al salir de la residencia de los Pellegrini, la amenaza se materializa de forma inminente: un dron de alta tecnología se aproxima a Assane y le entrega unos auriculares. Al ponérselos, la voz inconfundible de su propio impostor resuena al otro lado de la línea con una contundente declaración de intenciones: solo quiere jugar con él.

«Pues no me apetece», sentencia Assane, a lo que su suplantador advierte que no le queda otra opción. Con la determinación que le caracteriza, el protagonista da por iniciada la guerra con un aviso definitivo: se ha metido con la persona equivocada.