Los cambios de La Casa del Dragón con respecto a la obra original se han convertido en algo habitual. Aunque la serie de HBO nos tiene acostumbrados a ciertas licencias narrativas, la confirmación de Rhaena como jinete de Robaovejas supone la mayor alteración hasta la fecha del libro Fuego y Sangre. Se trata de una decisión que, además de cambiar por completo el destino de la hija de Daemon, confirma que Nettles (Ortiga) no aparecerá en la serie, siendo ella quien monta al indómito dragón en la novela de George R.R. Martin.

¡Atención! ¡A continuación, spoilers de la temporada 3 de La Casa del Dragón!

¿Por qué Nettles no sale en La Casa del Dragón? El cambio de Rhaena y Robaovejas

Como ocurre con toda adaptación literaria, La Casa del Dragón no sigue al pie de la letra la obra original, por lo que los cambios con respecto a Fuego y Sangre son habituales. A lo largo de las primeras temporadas ya hubo alteraciones que llamaron poderosamente la atención y generaron debate, pero el giro de Rhaena y Robaovejas cambia la narrativa de una forma más que evidente.

¿Quién es Nettles (Ortiga) en el libro Fuego y Sangre?

En la novela de Martin, Nettles es una descendiente de dragones de baja cuna, como Ulf White y Hugh Hammer, que logra domar a Robaovejas de una forma única: alimentándolo con ovejas muertas cada mañana. Su personaje es vital porque rompe el mito de la pureza de la sangre valyria, demostrando que no hace falta ser un Targaryen de alta cuna para montar una bestia.

En Fuego y Sangre, Nettles participa de forma exitosa en la Batalla del Gaznate a lomos de su dragón, uniendo fuerzas con los demás jinetes para defender la flota de los Negros frente a la Triarquía. Que Nettles se quede fuera de la historia de La Casa del Dragón altera por completo la balanza militar de los Negros, pues Rhaena queda señalada como una de las grandes culpables de la trágica muerte de Jace.

Rhaena y Robaovejas en La Casa del Dragón
HBO

Lo que sucede en el episodio 1 de la temporada 3 de la Casa del Dragón, cambia la historia

La eliminación de Nettles obliga a los guionistas de HBO a reescribir por completo el destino de Daemon Targaryen. En las páginas de Fuego y Sangre, Nettles se convierte en la compañera inseparable (y para muchos, amante) de Daemon durante su campaña en las Tierras de los Ríos. Esta estrecha relación despierta una furia y unos celos enfermizos en Rhaenyra, quien llega a ordenar la ejecución de la joven bastarda, aunque finalmente esta logra escapar con vida.

Al asumir Rhaena el papel de jinete de Robaovejas, este arco argumental no se verá en la serie. No obstante, lo que se avecina se anticipa mucho peor: el hecho de que Rhaena sea la principal responsable de la muerte de Jace puede provocar la furia de Rhaenyra contra la joven, queriendo hacerle pagar su imprudencia de unirse a la Batalla del Gaznate con un dragón al que todavía no controla.

Si esto sucede, se originará un nuevo y destructivo conflicto entre Daemon y Rhaenyra. Lo lógico es que el príncipe canalla se posicione a favor de su propia hija, fracturando todavía más el bando de los Negros y ofreciendo un motivo de ruptura mucho más orgánico y doloroso que el del libro.

En definitiva, puede que la ausencia de Nettles en La Casa del Dragón enfurezca a los lectores más puristas de George R.R. Martin, pero narrativamente es una jugada maestra. Al unificar las tramas, la serie no solo aprovecha mejor a una actriz del reparto principal como Phoebe Campbell (Rhaena), sino que transforma un conflicto de celos románticos en una auténtica tragedia familiar. La Danza de los Dragones se vuelve así mucho más íntima, dolorosa y destructiva, demostrando que en el universo de Poniente, los peores fuegos siempre se avivan desde dentro.