Si el capítulo anterior se cerró con la impactante revelación de que Adèle (Laïka Blanc-Francard) es en realidad hija de Assane (Omar Sy) y Juliette Pellegrini (Clotilde Hesme), el episodio 4 de la temporada 4 de Lupin en Netflix concluye de forma absolutamente dramática con la muerte de esta última, un trágico desenlace que se encuentra estrechamente ligado a la búsqueda del legendario Tesoro de los Reyes de Francia.
¡Atención! A continuación, spoilers del episodio 4 de la temporada 4 de Lupin
Lupin no deja de sorprendernos en esta cuarta entrega, y el episodio 4×04 es una muestra inmejorable de ello. Tras enterarse de que Adèle es su hija y de confirmarlo directamente con Juliette, Assane no puede quedarse de brazos cruzados al ver que la joven se dirige irremediablemente hacia la cárcel —especialmente en Londres, donde gente muy peligrosa la tiene en su punto de mira—. A esto se le suma un factor clave de peso: una vez aclarado que Adèle no fue quien empujó a la agente Belkacem, el protagonista sabe que su hija está a punto de pagar por un crimen que jamás cometió.
En esta tesitura, Assane tiene que ingeniárselas sobre la marcha para simular que no puede embarcar en el viaje a Senegal previsto junto a su hijo Raoul. Para lograrlo, una vez en el control del aeropuerto, presenta deliberadamente un pasaporte falso con la fecha caducada, provocando que las autoridades le denieguen el acceso al avión. Aunque la reacción de su hijo es de total enfado e incomprensión, Assane sabe que no puede dejar a Adèle a su suerte, por lo que de inmediato pone en marcha un plan de rescate en colaboración con su fiel aliado, Ben.
Assane y Ben tejen una treta para rescatar a Adèle

Una vez perfilada la estrategia de huida, Assane le hacer llegar un auricular a la celda de la prisión para comunicarse con Adèle. Utilizando un distorsionador de voz para replicar la voz de la propia Adèle —de manera simétrica a como lo hizo ella en el primer episodio, pero a la inversa—, la cosa se pone seria, ya que sobre la mesa hay algo innegociable: su libertad.
A cambio de sacarla de allí, Assane le exige a su hija que renuncie definitivamente a la búsqueda del tesoro, una condición que ella acepta. Así da comienzo el operativo de rescate, el cual solo puede producirse durante su traslado en furgón policial, escoltado por el inspector Guédira. Para neutralizarlo, Assane y Ben ejecutan una distracción milimétrica: logran que el agente abandone el vehículo y acuda de urgencia a una obra de ballet donde Assane se encuentra junto a Raoul, haciéndole creer que está a punto de robar el valioso diamante que protagonizó el tercer episodio.
Con Guédira fuera del tablero, Ben entra en acción. Disfrazado de monitor de fitness, reúne a un grupo de señoras mayores con el propósito de bloquear el avance del furgón. En medio de esa calculada confusión en la vía pública, Adèle aprovecha para enfundarse en el rol de una de las ancianas tras inyectarse un suero experimental capaz de simular físicamente los rasgos de la edad avanzada.
El resultado desconcierta por completo a los agente, ya que cuando el furgón llega a su destino, descubren atónitos que la joven prisionera se ha transformado en una anciana aquejada de una crisis de salud, por lo que es derivada de urgencia al hospital. Es ahí, en plena confusión hospitalaria, donde Adèle ejecuta su fuga definitiva a través de una ventana para reencontrarse al fin con su padre.
Final Explicado del episodio 4 de la temporada 4 de ‘Lupin’

A todas luces, Juliette le había confesado a Adèle que Assane era su verdadero padre, por lo que la joven estuvo operando todo este tiempo con pleno conocimiento de su lazo familiar. Sin embargo, justo cuando se abre la puerta a una relación padre-hija más o menos normal y estable, la cosa se tuerce.
Cuando ambos se personan en la residencia de Juliette, Assane descubre un secreto inesperado: en su poder obra el diamante original, mientras que recogió la policía no era más que una réplica tallada con absoluta maestría por Adèle. Resulta que en el momento del accidente en moto en el metro en el episodio 3, Adèle logró adherir el diamante auténtico debajo de una cabina, encargándose posteriormente Juliette de recogerlo.
Con prácticamente todas las joyas en su poder, el objetivo final pasa por localizar la corona, cuyo paradero exacto conoce Juliette. No obstante, cuando se dispone a aparcar el vehículo en el garaje privado de su domicilio, el coche explota por los aires con ella dentro, un atentado mortal que deja a Assane y a Adèle en shock.
Este suceso parece estar intrínsecamente ligado a la búsqueda del Tesoro de los Reyes de Francia: cuanto más se aproximan a encontrarlo, más letales se vuelven las represalias. A partir de este momento, Assane y Adèle deberán andar con sumo cuidado, pues gente de poder está detrás de todo, aquellos que llaman los guardianes del tesoro, tal y como dice Adèle al inicio del episodio.
